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1 de Septiembre de 2013
Psicoterapia

Efectos del psicoanálisis en el cerebro

Las técnicas de neuroimagen actuales confirman la eficacia de la terapia psicoanalítica. ¿Se cumple al fin una vieja visión de Sigmund Freud?

GEHIRN UND GEIST / DANIELA LEITNER

En síntesis

Los investigadores indagan en el cerebro los efectos terapéuticos del psicoanálisis.

Los centros cerebrales de la emoción, que aparecen hipersensibles en los trastornos depresivos, se tornan menos excitables después de varios meses de terapia psicoanalítica.

En el futuro, los procedimientos de neuroimagen darán nuevos impulsos a la psicoterapia.

Me encuentro bastante solo ante la dilucidación de las neurosis. Incluso me consideran casi un monomaníaco, mas tengo la nítida sensación de haber topado con uno de los grandes misterios de la naturaleza.» En mayo de 1894, Sigmund Freud (1856-1939) escribía estas palabras a un buen amigo, el médico berlinés Wilhelm Fliess. Acorde con ellas, el psicoanálisis se desarrolló como una teoría de la vida interior del ser humano, también como un tratamiento, en gran medida independientes de la investigación académica. En su Proyecto de psicología, de 1895, Freud llevó a cabo un último intento para colocar su modelo de la psique humana bajo el paraguas de los fenómenos biológicos. Sin embargo, poco después de su manuscrito, se despidió definitivamente de la idea de justificar su teoría de las enfermedades mentales desde un prisma científico.

Una valoración realista se escondía tras la decisión del padre del psicoanálisis: el estado de la ciencia y los métodos de investigación de aquel entonces no permitirían explicar las transformaciones psíquicas y fisiológicas del cerebro. No fue hasta finales del siglo xx que los neuro­psicólogos empezaron a desentrañar las funciones cognitivas superiores y los mecanismos del procesamiento inconsciente de la información. A través de las técnicas de neuroimagen se observaba el cerebro en funcionamiento. Surgía una nueva línea de investigación: el neuropsicoanálisis. ¿Se cumplía, con cien años de retraso, la visión anhelada de Freud?

Aún queda camino por recorrer, pero existen enfoques prometedores. En 2007 iniciamos el Estudio Neuropsicoanalítico Hanseático junto con Thomas Münte, de la Clínica Universitaria de Lübeck, y otros colaboradores. Queríamos comprobar, mediante tomografía funcional de espín nuclear, la eficacia de la terapia psicoanalítica a largo plazo en pacientes con depresión crónica.

Según una revisión de Joshua Roffman, de la Escuela Médica de Harvard en Boston, hasta 2005 solo existían 15 estudios sobre los efectos de la psicoterapia llevados a cabo mediante métodos de neuroimagen. Dichos trabajos se centraban en la terapia conductual, la cognitivo-conductual y la interpersonal. Las 40 investigaciones sobre la eficacia terapéutica que se han desarrollado hasta hoy mediante neuroimagen inciden en el tratamiento de trastornos obsesivo-compulsivos, de personalidad (en especial, el trastorno límite de la personalidad), de ansiedad y pánico, además de fobias, depresiones, esquizofrenia y síndromes psico-orgánicos. Por otra parte, la mayoría de estos estudios se limitaban a analizar dos puntos temporales concretos: el comienzo y el final de la terapia; sin ir más allá.

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