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1 de Enero de 2015
Medicina

Comorbilidad psicológica en la diabetes

Las personas diabéticas presentan con frecuencia trastornos psicológicos como la ansiedad o la depresión. ¿A qué se debe esa relación entre enfermedad orgánica y psíquica? ¿Cómo debe tratarse?

MEIKE TEICHMANN

En síntesis

Con frecuencia, las enfermedades somáticas y psíquicas aparecen de manera simultánea, como en el caso de la diabetes. Los investigadores hablan de comorbilidad.

El riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad o una depresión es mayor entre las personas con diabetes que en la población general.

En los pacientes diabéticos con depresión comórbida, la terapia conductual mejora los síntomas de ambas afecciones. Con todo, no debe perderse de vista el tratamiento de la dolencia somática.

En ocasiones, los trastornos psíquicos se presentan como consecuencia de enfermedades somáticas. Pero también es posible que ciertas psicopatologías precedan a dolencias orgánicas y que estas últimas contribuyan a aquellas o, al menos, empeoren su pronóstico.

Juan, de 30 años, trabaja como administrador de sistemas informáticos. Es un apasionado del ordenador y no duda en ayudar a los amigos cuando les surge un problema con «la máquina»; aunque para ello tenga que sacrificar su tiempo libre. A diario, se pasa horas y horas sentado ante la pantalla, entretenido con las últimas novedades en videojuegos de acción; solo hace un alto si ha quedado con los colegas para ir a la bolera o al cine. De momento no tiene pareja. Atribuye su dificultad para entablar contacto con las mujeres a su sobrepeso.

Hace unas semanas, Juan sintió ciertas molestias corporales: se notaba cansado, veía borroso y tenía que ir al baño con frecuencia. En pocas semanas perdió casi seis kilos, pese a que gozaba de buen apetito. Los resultados del análisis de sangre en la consulta del médico de cabecera pusieron nombre y apellidos a los síntomas: diabetes mellitus de tipo 2. El diagnóstico supuso un cambio en la vida de Juan. A partir de entonces, medirse la glucemia y tomarse un medicamento para disminuir el nivel de azúcar en la sangre se convirtieron en tareas habituales. También debía seguir una alimentación sana y aumentar su rutina de actividad física con el fin de deshacerse de los kilos de más.

Esos cambios cotidianos se han acompañado de otros: los temores y las preocupaciones asaltan a diario a Juan desde el diagnóstico de diabetes. Se siente desbordado. Además, las pastillas que ingiere estimulan la producción de insulina, lo que, unido a la práctica de deporte, puede desencadenar una hipoglucemia. Esta bajada de glucosa le provoca mareos, le acelera el corazón, le obliga a sentarse y a ingerir azúcar lo antes posible.

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