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  • Noviembre 2018Nº 38

Terapias alternativas

El placebo

¿Por qué los placebos producen a veces los efectos de la medicación, si carecen de principio activo? La fe en la curación estimula nuestras fuerzas curativas y activa los mecanismos de los que se vale el cuerpo para combatir el dolor.

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La señora Díaz, a punto de cumplir los ochenta, llama por el timbre a la enfermera. «Me duele mucho la cabeza», se queja. «¿A qué puede ser debido? ¿Tal vez los nervios?» La enfermera promete ayudarle, acude a la sala de curas y extrae del armario una caja de analgésicos. De repente, repara en el carrito de la enferma, con los medicamentos preparados para la noche: la anciana está tomando una gran cantidad de píldoras. Sin más preámbulos, coge un frasco con pastillas placebo, de lactosa, sin ningún tipo de principio activo.

Convencida de que tomaba un analgésico la señora Díaz se traga una píldora azul. Al poco tiempo vuelve la enfermera; la anciana con una cara radiante le dice que ha desaparecido su dolor de cabeza. La enfermera se reafirma en lo que considera una decisión acertada.

Pero, ¿es correcto atender así a un paciente? Este espera un medicamento eficaz contra su específica dolencia. La señora Díaz se hubiera ofendido si se hubiera enterado del engaño. Sin embargo, los placebos evidencian una sorprendente eficacia ante ligeros dolores o malestares; por eso mismo se recurre a ellos lo mismo en hospitales que en residencias de ancianos.

Símbolo de la medicina mágica

De acuerdo con el significado del término latino placebo (agradaré, satisfaré), se trata de un supuesto medicamento que se administra a una persona con el fin de satisfacerle. No se circunscribe a las píldoras. Admite medios esotéricos, como talismanes y elixires secretos. Igual que a un niño la madre le «quita el dolor» soplándole en la manita, algunos pacientes se sienten mejor tras recibir la visita del doctor, antes incluso de haber siquiera comprado el medicamento prescrito.

Debemos a Bruce Moseley una demostración original del efecto de la «apariencia». En su ejercicio profesional, este cirujano del Hospital de Veteranos de Houston trata a menudo a pacientes aquejados de problemas de rodilla. En casos de inflamaciones dolorosas, irriga la articulación a través de una artrostomía, para así eliminar partículas de cartílago que se hayan desprendido. En la mitad de los pacientes, esta rutinaria intervención tiene resultados positivos.

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