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Actualidad científica

  • 20/02/2019 - Geología

    Un corrimiento de tierras que vaporizó la roca

    Un terremoto hizo que una gigantesca cantidad de material rocoso se deslizase. Se generaron entonces unas temperaturas extremas.

  • 20/02/2019 - Métodos de investigación

    Cuando se paga la participación en un estudio, algunas personas mienten

    Entre el 10 y el 23 por ciento de candidatos para participar en una encuesta remunerada no dicen la verdad para que se les elija. Al parecer, la cantidad de dinero no importa.

  • 19/02/2019 - Paleontología

    ¿Acabaron los tiburones blancos con los megalodontes?

    Por desgracia, los megalodontes solo existen ya en el cine. Sigue, sin embargo, sin estar claro por qué se extinguieron aquellos tiburones gigantes. La datación de los fósiles apunta una nueva causa.

  • 19/02/2019 - Psiquiatría

    Revertir la depresión, pero solo en machos

    En ratones, la deleción de una proteína, en determinadas neuronas, favorecería la aparición de conductas depresivas. En cambio, su activación revertiría el efecto. Para sorpresa de los investigadores, dichas alteraciones de comportamiento únicamente se observaron en roedores de sexo masculino

  • 18/02/2019 - Sociología de la ciencia

    La influencia del prestigio en la difusión de las ideas

    Un modelo inspirado en el contagio de enfermedades infecciosas muestra que las ideas que se originan en instituciones prestigiosas llegan más lejos que otras igualmente buenas pero que nacen en centros más modestos.

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  • Noviembre 2018Nº 38

Terapia

El poder curativo de la esperanza

Los efectos de los medicamentos ficticios no son producto de la imaginación: se pueden comprobar de forma objetiva a través de la actividad cerebral. También pueden modificarse.

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En las últimas semanas de la Segunda Guerra Mundial, Henry Beecher se quedó sin morfina. Este cirujano, de servicio en el Ejército estadounidense, estaba atendiendo a un soldado gravemente herido. Beecher temía que la operación sin analgesia provocase un colapso circulatorio. Sin vacilar un momento, la enfermera preparó una inyección y se la administró al paciente. Pero, en lugar de morfina, solo contenía una solución salina. Lo que sucedió a continuación sorprendió a Beecher. El soldado se tranquilizó igual que si le hubieran inyectado morfina. Beecher lo operó y le cosió la herida. Durante la sutura, y de manera increíble, el paciente apenas pareció sentir dolor. Cuando la guerra terminó, Beecher estudió el fenómeno con más atención. Se convirtió en uno de los pioneros en la investigación del placebo.

En la actualidad, se sabe que la mera expectativa de recibir un tratamiento tiene, de ordinario, un efecto terapéutico. Por ejemplo, para comprobar si un medicamento funciona como debe en los pacientes, se comparan los resultados con los de un preparado sin actividad farmacológica, en vez de usar probandos que no han recibido tratamiento alguno. «Una parte nada desdeñable de la eficacia de la terapia farmacológica se debe al efecto placebo», afirma el psicólogo Winfried Rief, de la Universidad Philipps de Marburgo. «En estudios clínicos, los grupos que reciben placebo dan muestras de una eficacia parcial que supone entre el 50 y el 60 por ciento de la que experimentan quienes reciben una terapia real.» No obstante, el efecto placebo varía, en gran medida, en función del tipo de enfermedad y del tratamiento. A menudo, los detalles marcan la diferencia: las pastillas rojas son más efectivas que las azules; cuatro píldoras resultan más eficaces que dos, y un placebo caro surte más efecto que uno barato.

El efecto placebo, sin embargo, sigue teniendo mala fama. Se considera sinónimo de falta de eficacia («el medicamento X no posee más efecto que el de un placebo»), a pesar de que este hecho ya indica un efecto notable. De acuerdo con numerosos médicos, el éxito de pseudo­tratamientos insostenibles desde un punto de vista científico, como la homeopatía, probablemente tampoco podría explicarse de otra forma.

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