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1 de Octubre de 2017
energía

Redistribución nuclear

Mientras Occidente recula, Asia construye cada vez más reactores nucleares.

iStock/paprikaworks

La energía nuclear está de moda en Asia. China está construyendo 19 reactores, dos de los cuales se encontrarán entre los mayores jamás instalados; Rosatom, la compañía estatal rusa de ingeniería, está levantando 13 reactores en cinco países; la India está creando su propia cadena de suministro. Mientras tanto, EE.UU. ha anulado varios proyectos hasta dejar solo 4 reactores en construcción; la empresa Westinghouse, otrora líder mundial del sector, se declaró en quiebra el pasado mes de marzo. Francia, que durante años ha vivido felizmente de la energía nuclear, ha decidido recurrir a las renovables para cubrir la nueva demanda eléctrica. Y, para 2022, Alemania habrá clausurado todos sus reactores.

Si China sigue en esa línea, en diez años dispondrá de más capacidad nuclear que EE.UU., el actual líder. El Gobierno facilita a las compañías las licencias y la financiación, dos grandes obstáculos en Occidente. Y los cambios en el mercado podrían redefinir las alianzas: países como Emiratos Árabes Unidos ya están firmando acuerdos con los boyantes suministradores rusos y coreanos, en vez de con sus homólogos estadounidenses y europeos, de capa caída. La anomalía en Asia tal vez sea Japón, que frenó sus planes nucleares tras el desastroso accidente de Fukushima.

 

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