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Actualidad científica

  • 19/10/2018 - ECOLOGÍA

    La biodiversidad también puede desestabilizar los ecosistemas

    La riqueza de especies aumenta la estabilidad temporal del ecosistema, pero disminuye su resistencia frente a un aumento de la temperatura.

  • 18/10/2018 - Sordera

    ¿Restaurar la pérdida de audición?

    Experimentos realizados en ratones identifican una proteína cuya estimulación promovería la regeneración de las células sensoriales dañadas por el exceso de ruido o la edad.

  • 17/10/2018 - astronomía

    Pero ¿cómo se forman realmente los planetas?

    Como un coche que pesa el doble que el acero con que lo hicieron, los exoplanetas tienen una masa mucho mayor que el material del que surgen. Este nuevo hallazgo pone en entredicho las teorías de la formación planetaria.

  • 17/10/2018 - Comportamiento

    Por qué vivir en pareja engorda

    Los hábitos comunes que se adquieren durante la convivencia son los responsables del aumento de peso.

  • 16/10/2018 - astronomía

    Grandes penitentes de Europa

    Recuerdan a los nazarenos de una procesión, con sus ropas blancas y sus capirotes. Son unas agudas cuchillas de hielo que se juntan a cientos en neveros o campos de hielo. Y no las hay solo en la Tierra.

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  • Septiembre 2018Nº 37

Óptica

El láser de rayos X definitivo

Lo que comenzó como una idea para un programa militar de los años ochenta ha evolucionado hasta convertirse en un potente microscopio que permite estudiar proteínas, reacciones químicas y estados exóticos de la materia.

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En el punto de mira del láser de rayos X más potente del mundo, un átomo, una molécula o una mota de polvo no tienen ninguna oportunidad de sobrevivir. En menos de una billonésima de segundo, la materia se calienta a más de un millón de grados, una temperatura equiparable a la de la corona solar. Tal es la potencia del láser que, sometidos a él, los átomos de neón pierden al instante sus diez electrones. Una vez extraída esa capa protectora, explotan con violencia y salen despedidos de la muestra: una senda de destrucción que ejerce una particular atracción sobre los físicos.

Lo más sorprendente del proceso es que la radiación arranca los electrones de dentro afuera. En un átomo, los electrones se organizan en orbitales, como si fueran capas de cebolla. Pero no todos ellos reaccionan de la misma manera ante el láser de rayos X. Al igual que el café en un horno microondas se calienta mucho antes que la taza que lo contiene, las capas exteriores resultan casi transparentes a este tipo de luz. Así, la mayor parte de la radiación es absorbida por el orbital interior; los dos electrones de ese nivel escapan y dejan un espacio vacío. En pocos femtosegundos (10–15 segundos), otros pasan a ocupar ese hueco y el ciclo comienza de nuevo. Al final, todos los electrones son expulsados. El mismo proceso puede inducirse en moléculas y en cuerpos sólidos.

El extraño estado de materia así creado apenas dura unos femtosegundos. En los sólidos, se transforma en una fase ionizada (un plasma) conocida como materia densa caliente. Por lo general, esta solo se produce bajo condiciones muy extremas, como las que se dan en las reacciones de fusión nuclear o en el interior de los planetas gigantes. El fugaz y exótico entorno que puede generar un láser de rayos X carece de análogo en la Tierra.

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