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1 de Septiembre de 2011
Psicología laboral

La felicidad en el trabajo

¿Existe la felicidad en el trabajo? ¿Qué nos lleva a alcanzarla? ¿Por qué algunas personas son incapaces de conseguirla? Un área de investigación psicológica incipiente ayuda a reconocer los factores clave para lograr ser felices en el ámbito laboral.

© istockphoto / minimil

En síntesis

Las emociones positivas se contagian de forma rápida. Los equipos de trabajo que experimentan más emociones positivas, como la felicidad, colaboran más y mejoran su rendimiento laboral.

El humor incide de forma directa en la comunicación y cohesión de los empleados, así como en su satisfacción personal, la productividad y la creatividad.

Los mecanismos que conducen a la insatisfacción en el trabajo no coinciden con los que aportan felicidad y bienestar al empleado.

Felicidad y trabajo, ¿dos conceptos antagónicos? Según se sabe, Cristóbal Colón afirmó en su día: «Encuentra la felicidad en el trabajo o nunca serás feliz». Sin entrar a valorar tal aserción, parece claro que los conceptos de felicidad y trabajo no son antagónicos; incluso pueden estar relacionados.

El interés por la felicidad no es reciente. Desde la filosofía, Platón y Aristóteles ya se preguntaban qué es ser feliz. Para dar con la respuesta analizaron las formas en las que las personas buscaban la felicidad. En las últimas décadas, este tema ha recobrado importancia a raíz de los trabajos de los psicólogos Martin E. P. Seligman, de la Universidad de Pensilvania, y Mihály Csikszentmihalyi, de la Universidad de Claremont, sobre psicología positiva. El nuevo ámbito de estudio supone observar al ser humano, no solo desde la enfermedad, sino también desde la felicidad y el optimismo.

Si aplicamos la psicología positiva al ámbito de las organizaciones, se necesita considerar las dificultades del trabajador, pero sobre todo sus fortalezas, además de analizar qué pueden realizar empresa y empleado para alcanzar el bienestar en el trabajo.

No obstante, dentro del ámbito laboral, el término de felicidad como tal no ha sido definido. En general, los investigadores han optado por seguir una visión hedónica o eudaimónica para guiar sus estudios. La visión hedonista se centra en estados emocionales subjetivos (la felicidad, la satisfacción o el placer), mientras que la tradición eudaimónica focaliza su estudio en los talentos y los potenciales de la persona. En este sentido, la búsqueda del potencial y la actualización de las habilidades personales pueden dar un sentido a la vida. Entonces ¿qué es la felicidad? ¿Consiste en estar alegre más a menudo, o en tener un propósito en la vida y sentir que puedes desarrollarte? En un artículo publicado en 2008 en Journal of Positive Psychology, Todd Kashdan, de la Universidad de George Mason, y sus colaboradores explican que ambas perspectivas deben complementarse, evitando tales distinciones artificiales y de dudosa utilidad. De hecho, el bienestar hedónico y el eudaimónico constituyen mecanismos psicológicos que operan de manera conjunta. Esta afirmación resulta lógica en la vida cotidiana laboral: se trata de tener un afecto positivo, sentir la posibilidad de desarrollarse y de pensar que la actividad tiene un propósito.

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