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1 de Diciembre de 2009
Medicina

Pasado, presente y futuro de las vacunas

Los conocimientos modernos sobre el sistema inmunitario han reavivado el interés por añadir ingredientes que permitan mejorar antiguas vacunas y crear otras nuevas.

La gripe pandémica requiere la vacunación de gran parte de la población. Los adyuvantes pueden hacer que las vacunas resulten efectivas con menos cantidad de antígeno por dosis; es probable que también ayuden a proteger contra cepas de la gripe que presenten ligeras variaciones respecto de la original. [ANTONIO SCORZA Getty Images]

En síntesis

Las vacunas son extraordinariamente eficaces a la hora de prevenir enfermedades, pero podrían actuar mejor, en más personas y contra un espectro más amplio de enfermedades.

Los avances en inmunología demuestran que los nuevos adyuvantes (ingredientes que instan la respuesta inmunitaria contra las vacunas) permiten dirigir las vacunas contra determinados grupos de población o contra patógenos concretos.

Los nuevos adyuvantes pueden hacer que las vacunas disponibles resulten más eficaces y convertir en realidad vacunas que antes se consideraban imposibles.

Pensar en los defectos congénitos que provoca la rubeola, en las hileras de pulmones de acero ocupadas por niños lisiados a causa de la polio o en el terrible sonido de un bebé luchando contra la tos ferina todavía provoca pavor entre quienes han conocido de primera mano el daño infligido por estas y otras enfermedades que pueden evitarse mediante vacunas. Afortunadamente, dichos azotes resultan punto menos que desconocidos para las generaciones actuales, que han tenido acceso a las vacunas durante toda su vida.

Durante más de 200 años, las vacunas han demostrado ser uno de los métodos de prevención de enfermedades infecciosas más exitosos, más económicos y que más vidas ha salvado, sólo por detrás de la potabilización del agua. Las vacunas han salvado de la muerte prematura o de enfermedades paralizantes a millones de personas; en 1979, hicieron posible la erradicación de la viruela a escala global. Hoy en día, los expertos en sanidad prometen eliminar la poliomielitis, el sarampión y, andando el tiempo, hasta la malaria, aunque, como veremos más adelante, para que una vacuna contra la malaria tenga éxito harán falta nuevas estrategias de inmunización.

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