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1 de Enero de 2010
Geofísica

Apocalipsis en el valle del Rin

Hace 12.900 años, en la región de Eifel, cerca de Coblenza, tuvo lugar una violenta erupción volcánica.

NASA

En síntesis

La erupción del volcán del lago Laach, ocurrida hace 12.900 años, cubrió extensas zonas de Europa bajo una capa de cenizas de varios centímetros de grosor.

Los flujos piroclásticos de gases calientes, con partículas de pómez y fragmentos de roca en suspensión, embalsaron el Rin hasta una altura de 27 metros.

En poco tiempo se formó un gigantesco embalse. Con la ruptura del dique se desencadenó una enorme avalancha de agua de hasta 15 metros de altura.

La historia de los fenómenos volcánicos en la región de Eifel muestra una pauta de actividad periódica con interrupciones regulares.

El lago Laach constituye un remanso de paz en la ondulada altiplanicie de la región de Eifel. Ese idílico lugar, a 40 kilómetros al sur de Bonn y a 8 kilómetros al oeste del Rin, es un cráter lleno de agua. De los dos millones de turistas que cada año visitan la abadía de Maria Laach, situada en su orilla, casi nadie sospecha que hace 12.900 años —al final del Paleolítico y poco antes de la última glaciación— se produjo en ese lugar la erupción volcánica más violenta en Europa central y occidental de los últimos 100.000 años.

En el curso de la fase principal de la erupción, que, según los indicios, duró sólo tres días, el cráter expulsó 20 kilómetros cúbicos de ceniza y lapilli con un tamaño variable (de un guisante al de una nuez), trozos de magma poroso solidificados en piedra pómez y fragmentos de esquisto y arenisca del viejo subsuelo. El material expulsado habría llenado 200.000 millones de toneles de cerveza de una capacidad de 100 litros. El paisaje al este del cráter, donde cayó la masa principal de la precipitación de materiales piroclásticos, cambió radicalmente su aspecto. Una superficie de 1400 kilómetros cuadrados, el equivalente a 200.000 campos de fútbol, quedó sepultada bajo una capa de pumita de varios metros de grosor. En las proximidades del cráter, el material expulsado (tefra) se acumuló hasta superar en algunas zonas los 50 metros de altura.

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