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1 de Abril de 2017
Historia de la ciencia

Hace 50, 100 y 150 años

Recopilación de noticias publicadas en Scientific American.
Por Daniel C. Schlenoff

Oruga de tractor perfeccionada para desplazarse mejor por laderas, terrenos embarrados y zanjas, 1917. [SCIENTIFIC AMERICAN, VOL. CXVI, N.o 16, 21 de abril de 1917]

Abril 1967
Relaciones raciales

«La idea de “poder negro” es incendiaria. Fue introducida en un ambiente de militancia (durante la marcha de James Meredith por Misisipi en junio pasado) y en muchos sectores de la población se identifica con disturbios y violencia. La realidad es que alguna forma de poder negro podría resultar esencial. La experiencia sobre los estadounidenses de raza negra, respaldada por numerosos estudios históricos y psicológicos, sugiere que las necesidades profundas de los más pobres y alienados no pueden ser cubiertas —y que, por tanto, el malestar racial puede no tener fin— salvo mediante la influencia de una comunidad negra unificada y organizada con un auténtico poder político y económico. El efecto traumático de la separación de África, la esclavitud y la negación de oportunidades políticas y económicas tras la abolición crearon en la comunidad negra fuerzas de escisión psicológica y social. —James P. Comer»

Comer es profesor titular de psicología en la Universidad Yale desde 1975.

 

Abril 1917
Declaración de guerra

«A veces, en las grandes crisis de la historia humana ha sucedido que la totalidad de una raza, un credo o una lengua, de común acuerdo, ha prestado oídos a la voz de un único hombre. Notable entre tales ocasiones será considerada la sesión conjunta de las dos ramas del Congreso, que se reunieron la noche del 2 de abril para oír de labios del presidente de los Estados Unidos [Woodrow Wilson] por qué la gran república de la cual es jefe ejecutivo se veía obligada a declarar que existe un estado de guerra entre ella y la mayor autocracia militar de todos los tiempos. Particularmente aceptable para el pueblo estadounidense es la parte de la alocución del presidente que aclara que no entramos a luchar contra el pueblo alemán, sino contra esa camarilla militar que lo ha conducido, engañado y confiado, a una guerra de agresión y ha intentado la conquista del mundo.»

 

La queja de un lector

«Hace más de diez años que soy lector de su revista. Especialmente grata era su imparcialidad en todos los aspectos, tanto científicos como políticos... hasta el estallido de la guerra europea. Desgraciadamente, parecen ustedes creer que deben impregnarse de simpatía por los aliados, pues se presume que la mayoría de sus lectores se compone de gentes nacidas en esos países. ¿O puede deducirse que Wall Street y los fabricantes de municiones influyen, a través de su Departamento de Patentes, en el color de sus páginas?»

Los redactores de Scientific American respondieron en 1917: «La comunicación anterior procede de México y fue escrita en un alemán impecable. Como muestra del pensar y razonar teutones, debe concedérsele un valor de primer orden».

 

Orugas de tractor

«Ya hace más de diez años del primer intento de aplicar el principio de los rodamientos de bolas a las orugas de los tractores. Durante unos tres años la oruga de bolas se ha fabricado comercialmente, prueba sobrada de la viabilidad del invento. La ventaja de este tipo de orugas consiste en que reducen la fricción. Los experimentos fueron efectuados por la facultad de agricultura de la Universidad de California (véase la ilustración).»

 

Abril 1867
La enfermedad de la leche

«Esta perniciosa afección de los animales domésticos es suficientemente misteriosa e importante como para haber inducido a la Cámara Legislativa de Illinois, hace algunos años, a votar a favor de una generosa recompensa para quien descubra su causa. El Medical and Surgical Report ofrece información procedente de tres observadores diferentes (una tomada del Missouri Republican) que se inclinan a señalar como responsable a Eupatorium ageratoidis (raíz de serpiente blanca). En junio de 1860, el señor William Jerry, de Edwardsville (Illinois), recogió estas plantas porque las confundió con ortigas y las ingirió (solas) como verdura hervida. Al día siguiente sufrió de repente la acometida de los síntomas usuales de la enfermedad de la leche: temblores violentos, postración y debilidad, y estado febril en el estómago. Se dice que a los animales les gusta esa planta cuando se halla en flor.»

El tremetol, la toxina de la raíz de serpiente blanca (ahora llamada Ageratina altissima), principal responsable de la enfermedad de la leche, no fue formalmente identificado en el laboratorio hasta 1928.

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