Caos magnético en la galaxia del Remolino

Las últimas observaciones revelan una distorsión del campo magnético en la región exterior de los brazos.

© NASA, Equipo Científico SOFIA, A. Borlaff; NASA, ESA, S. Beckwith (STScI) y Equipo Hubble Heritage (STScI/AURA)

Situada a casi 31 millones de años luz, la galaxia del Remolino, o Messier 51, extiende sus espectaculares brazos. En ellos pueden apreciarse criaderos de estrellas: nubes de gas donde tiene lugar el proceso de formación estelar (rojo). Pese a ser una de las galaxias espirales más observadas y estudiadas, no deja de sorprender a los astrofísicos.

El campo magnético de Messier 51 ya había sido analizado por radiotelescopios, y las líneas de campo parecían reflejar la estructura de los brazos. Sin embargo, las últimas observaciones del Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA), un telescopio instalado a bordo de un Boeing 747, revelan un paisaje más caótico. Gracias al instrumento HAWC+ del observatorio aerotransportado, que opera en el infrarrojo lejano, los investigadores han descubierto que el campo magnético de la galaxia (líneas claras) se distorsiona en la región exterior de los brazos y presenta una estructura más compleja. Las causas probables de ello son una intensa formación estelar y la presencia de la galaxia vecina NGC 5195 (amarillo).

La cámara HAWC+ es sensible a la luz dispersada por las partículas de polvo presentes en las galaxias. Esas partículas se alinean perpendicularmente al campo magnético y polarizan la luz, lo que permite reconstruir la forma del campo magnético. En 2020, gracias a este instrumento, Enrique López Rodríguez, del centro Ames de la NASA, y sus colaboradores publicaron un trabajo en The Astrophysical Journal en el que demostraron que el campo magnético de una galaxia espiral desempeñaba una función fundamental en la adopción de su espectacular morfología.

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