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Actualidad científica

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  • Investigación y Ciencia
  • Octubre 2004Nº 337

Genética

Control genético del desarrollo del ojo

Hay en el reino animal una amplia diversidad de tipos de ojos, cuyo desarrollo inicial se halla controlado por un circuito genético que ha persistido en el curso de la evolución. Pese a ese origen común, los ojos han ido adquiriendo características dist.
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Cuando aparecieron en la Tierra las primeras formas de vida, hace unos 3500 millones de años, el Sol brillaba con la intensidad y cadencia de nuestros días. Los primeros organismos, unicelulares, empezaron a desarrollar fotopigmentos sensibles a los fotones. A partir de esas macromoléculas forjaron estructuras que les permitieron reaccionar frente a la luz. Con los organismos pluricelulares aparecieron los ojos, entendidos como órganos especializados que miden la intensidad y dirección de la luz. En el curso de su evolución han ido conformando tipos muy diversos, que van desde las manchas oculares de los Platelmintos hasta el preciso ojo de cámara de las águilas.
Dos son los elementos fundamentales del ojo: una célula fotorreceptora, que contiene en sus membranas un fotopigmento sensible a los fotones, y una célula pigmentaria, que protege a la anterior de un exceso de luz y permite, a su vez, establecer una direccionalidad de la radiación lumínica.

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