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1 de Febrero de 1997
Antropología

Origen de ibéricos, vascos y argelinos

El origen y las relaciones entre poblaciones se han fundado por lo común en datos arqueológicos, culturales, lingüísticos y otros factores externos. El estudio directo de los genes permite proceder sobre bases más fiables.
Los pacientes sometidos al trasplante de un órgano temen una palabra fatídica: rechazo. Los médicos prefieren hablar de histocompatibilidad, si el órgano injertado es bien acogido, y de histoincompatibilidad, si el organismo destinatario no acepta el trasplante. Los genéticos van más allá y buscan los últimos responsables de la actividad inmu­nitaria que admite lo que el organis­mo considera propio y ataca cuanto reputa foráneo.
Esos últimos responsables son genes. En el cromosoma 6 del hombre se aloja cierto racimo de ellos, los genes del complejo principal de histocompatibilidad o HLA. Estos son, pues, los que determinan el rechazo o aceptación de un trasplante. Algunos confie­ren también susceptibilidad a enfermedades reumáticas y autoinmunitarias. Las proteínas determinadas por los genes de histocompatibilidad cumplen una función crucial: atrapar los antígenos microbianos y presentarlos a los linfocitos T para que comience una respuesta inmunitaria

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