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  • Investigación y Ciencia
  • Enero 2019Nº 508
Filosofía de la ciencia

Epistemología

¿Cómo deberían ser las teorías de los sistemas complejos?

Los criterios usados para juzgar su validez son más delicados de lo que sugiere una visión simplista del método científico.

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Desde pequeños nos enseñan que el método científico es un camino seguro hacia la verdad objetiva. Uno de sus elementos básicos es que existen comprobaciones empíricas de una teoría que son cuantitativas e independientes de la opinión humana. Pero en la ciencia de los sistemas complejos, las teorías nunca pueden ser ni totalmente correctas en sentido cuantitativo ni completas en sentido cualitativo. En un influyente artículo de 1972 titulado «More is different», el físico y premio nóbel Philip W. Anderson enfatizó que existe una profunda diferencia conceptual entre las propiedades de los constituyentes individuales y las características emergentes de un agregado.

Basándonos en esa idea, demostraremos aquí que la ciencia de los sistemas complejos requiere estructuras intelectuales completamente distintas que extiendan el concepto de verdad científica. Comenzaremos discutiendo un asunto clave: ¿qué significa comprender un sistema complejo?

Para centrar la discusión, consideremos tres ejemplos. El primero es el clima, un caso clásico de sistema complejo. Los insuperables obstáculos que dificultan la construcción de una teoría predictiva del clima quedan ilustrados en la famosa historia de la mariposa cuyo aleteo produce efectos imprevistos en el siguiente huracán en el golfo de México. Si juzgásemos las teorías científicas solo por la posibilidad de falsar cuantitativamente sus predicciones, todas las teorías sobre la dinámica del clima quedarían descartadas. Si ya es imposible realizar predicciones climáticas precisas en períodos de tiempo cortos, mucho más lo es en escalas de décadas. Pero ello no significa que no puedan obtenerse resultados significativos. De hecho, quienes investigan en sistemas complejos adquieren una comprensión intuitiva de qué requisitos predictivos hay que demandar a una teoría.

Con todo, las diferencias cuantitativas entre la evolución de la temperatura global y las predicciones teóricas han sido aducidas como prueba de que la modelización del clima está irremediablemente condenada al fracaso. Los consiguientes debates sobre el papel de la acción humana en el cambio climático ponen de manifiesto la importancia de llegar a un acuerdo sobre cómo juzgar una teoría. Disponer de estándares precisos y ampliamente aceptados para decidir si los modelos climáticos son correctos es crucial para una comunicación fluida entre individuos con diferente formación técnica.

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