Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Abril 2001Nº 295

Informe especial La protección del agua

Recursos naturales

Gratuito

Introducción

Menear

Una gota, un hilo, un chorro. El agua constituye una bendición para nuestro planeta envuelto por océanos. Por desgracia, el 97 por ciento de la misma es salada, y la parte que no lo es está en muy buena medida encerrada en el hielo. Por eso se han tenido que empeñar el ingenio y el tesón del hombre a lo largo de la historia para conseguir un suministro adecuado de agua dulce. El agua ha sido el botín (y a veces el detonante) en conflictos de todo el mundo. Puede que ni siquiera impresionantes avances técnicos en el hallazgo, transporte y conservación del agua dulce permitan en el siglo que ahora empieza satisfacer una demanda creciente, sobre todo en el mundo que se abre al desarrollo. Las discrepancias que en unos y otros lugares haya entre las necesidades y el suministro podrían empujar a algunos grupos hacia la violencia, frenar el crecimiento económico y diezmar las poblaciones.

Peter H. Gleick, del Instituto del Pacífico de Estudios sobre el Desarrollo, el Ambiente y la Seguridad, expone la magnitud de los acuciantes problemas que el mundo tiene con el agua, debidos a un uso que crece desbocadamente y a los límites de mal agüero de las reservas conocidas. Sandra Postel, del Proyecto Mundial de Política del Agua, restringe a continuación el análisis al riego, la aplicación que más agua dulce se lleva, y a las perspectivas de que mejore esa técnica agrícola fundamental. Para que nadie crea que es la única manera de tener a raya la escasez tomamos en cuenta también cuatro aproximaciones más: la desalación, el transporte, el reciclado y unas conducciones optimizadas. Hay quienes piensan que nos espera una crisis del agua, pero la evitaremos si no demoramos la respuesta y desarrollamos todas las soluciones de que disponemos.

Puede conseguir el artículo en: