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1 de Octubre de 1983
Zoología

Las defensas químicas de los termes

De cuerpo blando y ciegos, los termes se hallan expuestos a la depredación. En su defensa, los termes soldados atacan a los invasores con un arsenal de irritantes, anticoagulantes y viscos.

Desde hace más de 100 millones de años, el mundo de los insectos se halla implicado en una carrera de armamentos químicos. Los depredadores intentan someter a sus víctimas con venenos tóxicos o atraer­las con perfumes seductores. Las presas responden mediante la eyección de sustancias irritantes, pegajosas, calientes o venenosas, o bien convirtiéndose en incomestibles. Entre los insectos con defensa química sobresalen los soldados de los termes, que constituyen una casta dentro de cada especie y cuya cabeza y cuerpo se hallan de tal forma modificados en armas que no pueden alimentarse por sí mismos, ni reproducirse. Ninguna otra especie de insecto, ni siquiera las hormigas legionarias, tiene un ejército permanente tan especializado ni de­pendiente. Como tampoco ningún otro orden de insectos exhibe un arsenal tan diverso de armas químicas y de sistemas de proyección de las mismas.

Los termes evolucionaron, hace unos 150 millones de años, a partir de una estirpe ancestral parecida a las actuales cucarachas. Hoy hay más de 2000 especies de termes en todo el mundo, el 95 por ciento de ellas en los trópicos del Viejo y del Nuevo Mundo. Constituyen el orden de insectos denominado Isópteros ("de alas iguales"), que son los insectos sociales más primitivos.

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