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Los tejados verdes

Cubiertas vegetales de plantas autóctonas para los edificios.
IMAGEN Y ANALISIS DE LA MUESTRA POR JORDI ARBIOL, DPTO. DE ELECTRONICA DE LA UNIVERSIDAD DE BARCELONA
A lo largo del tiempo, las ciudades han ido ganando terreno a la naturaleza, destruyéndola y sustituyendo la superficie vegetal por superficies inertes. Aunque se incorpore arbolado en calles y parques, la mayor superficie visible de las ciudades, la de las cubiertas, queda sin vegetar. Se producen así alteraciones microclimáticas que convierten las ciudades en islas de calor.
Sin embargo, la arquitectura y la vegetación han estado hermanadas a lo largo de la historia. La referencia más antigua al uso de la vegetación en las cubiertas la tenemos en los patios y huertos construidos en Egipto y Persia hacia 2600a.C., o en los Jardines Colgantes de Babilonia de 600a.C., que eran auténticas cubiertas vegetales. También, en edificios singulares construidos en los siglos xix y xx; por citar un ejemplo, los del conjunto del Rockfeller Center, de Ralph Hancok, en Nueva York.
¿Qué ha hecho que esas cubiertas mantengan todavía su viabilidad e interés? ¿Cuáles son, además de su indudable atractivo, sus ventajas ambientales y energéticas?

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