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1 de Agosto de 2006
Gravitación

Anillos negros

El descubrimiento teórico de un agujero negro anular abre la puerta a propiedades insospechadas de universos con dimensiones ocultas.

Ningún objeto macroscópico del universo puede ser más sencillo que un agujero negro. Este descubrimiento, consecuencia de una serie de estudios de los años sesenta y setenta del pasado siglo, basados en la teoría general de la relatividad de Einstein, causó tal conmoción, que Subrahmanyan Chandrasekhar lo describió como la experiencia que más le había impresionado en toda su vida científica. Aquí trataremos no sólo de poner en su contexto esta declaración sobre los así llamados teoremas de unicidad, sino de ir más allá para mostrar su reverso: en años recientes se ha descubierto que la extrema simplicidad de los agujeros negros puede dar paso a una complejidad que todavía estamos intentando desentrañar. Esa nueva complejidad provendría de la posible existencia de dimensiones adicionales del espacio. Un primer hallazgo en esta dirección ha sido el descubrimiento de un nuevo tipo de agujero negro: un anillo negro.
La imagen habitual de un agujero negro es la de un pozo en el espacio del que es imposible escapar. Se trata, sin embargo, de una imagen demasiado estática. Conviene añadirle otras propiedades que convierten el agujero negro en un objeto dinámico: además de poseer una masa, puede girar sobre sí mismo, vibrar e interaccionar con el medio que lo rodea, de una manera no muy distinta de como lo hacen otros objetos astrofísicos o incluso las partículas elementales. Quizá resulte insólita esta actividad en un objeto que, al fin y al cabo, consiste esencialmente en espacio y en tiempo que sufren una distorsión extrema. Pero un observador en el exterior del agujero negro puede perfectamente asignarle una masa (midiendo la fuerza gravitatoria que ejerce sobre los objetos que lo rodean) y un giro sobre sí mismo (mensurable a través del arrastre del espacio circundante). Por otro lado, si lanzamos un cuerpo al agujero negro, éste lo irá "digiriendo" mediante movimientos de vibración y generando ondas gravitatorias hasta que alcanza de nuevo el reposo.

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