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1 de Julio de 1995
Introducción

La cuestión atómica

No se asocia el escándalo al nombre de Niels Bohr; sí genio y carácter. Ganador del premio Nobel, introductor de la mecánica cuántica en la explicación de la natulareza del átomo, fue un titán de la ciencia del siglo XX. Se opuso a la ocupación nazi de su Dinamarca natal; refugiado en los Estados Unidos, participó en el proyecto Manhattan, que daría a esa nación el poder nuclear. Pero Bohr fue también un notorio abogado de la cooperación internacional, y encareció a Franklin D. Roosvelt y Winston Churchill que, en pro de la paz mundial, permitiesen que otros países conocieran los entresijos de la bomba aómica.

Movido por esas convicciones, ¿no fue Bohr demasiado lejos? El año pasado, fuentes que parecían bien acreditadas hicieron público que Bohr pasó a la Unión Soviética información reservada del programa estadounidense para la fabricación de la bomba. Las sospechas se centran en un encuentro entre Bohr y la policía secreta de Beria que tuvo lugar en 1945.

Estas suspicacias carecen de fundamento, como deja claro el primero de los artículos que siguen. Los autores, físicos de renombre por derecho propio, repasan las circunstancias que condujeorn al encuentro y muestran que Bohr no intentó ocultarlo a las autoridades. Además, basándose en un memorándum destinado a Stalin que incluye una transcripción de la conversación, sostienen que Bohr se expresó de forma deliberadamente vaga acerca de lo que sabía. La autoridad académica de los autores disipa las nubes que nunca debieron posarse sobre la figura intachable de Bohr.

Se aborda luego un episodio de la vida del danés no menos apasionante: ¿Facilitó a los aliados el programa alemán de armas nucleares? El autor de este segundo artículo, un físico convertido en detective, sigue una pista de hace cincuenta años para descubrir si Bohr recibió el dibujo de un dispositivo nuclear de manos de Werner Heisenberg. La trama retrata una época no tan lejana en la que el equilibrio del poder y los misterios del espionaje pendían sobre el trabajo de todo físico que estudiara los secretos del átomo.

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