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1 de Julio de 1995
Historia de la física

¿Qué le contó Heisenberg a Bohr sobre la bomba atómica?

En 1941, Werner Heisenberg y Niels Bohr mantuvieron una entrevista a solas en Copenhague. Dos años después, Bohr enseñaba en Los Alamos un supuesto bosquejo de un arma nuclear ideada por Heisenberg.

A principios de septiembre de 1943, Niels Bohr se enteró de que la Gestapo de Copenhague se proponía arrestarlo. Pocas semanas después, el día 29, él, su esposa y unos cuantos más acudían, amparados por la obscuridad de la noche, a una playa de las afueras de Carlsberg, para huir de Dinamarca. Se embarcaron y cruzaron el Oresund, rumbo a Suecia. El 6 de octubre, volaba desde allí hacia Escocia. Ese mismo día se trasladó a Londres y, al caer la jornada, se reunía con sir John Anderson, el químico físico que estaba al cargo del incipiente proyecto británico de la bomba atómica. Anderson le puso al corriente del proyecto anglo-americano. Según su hijo Aage, que le siguió a Inglaterra una semana después y fue su ayudante durante la guerra, Bohr se quedó muy sorprendido —conmocionado sería un calificativo más apropiado— por lo lejos que había llegado ya el programa anglo-americano.

El sobresalto de Bohr se debió seguramente a una doble razón. La primera, su propia trayectoria teórica. Durante los años treinta, cuando la física nuclear se estaba desarrollando, había dicho y repetido que era de todo punto imposible que la energía nuclear tuviera aplicaciones prácticas. Opinión que se consolidó cuando descubrió, en la primavera de 1939, un aspecto notable de la fisión del uranio. En diciembre de 1938, Otto Hahn y Fritz Strassmann habían descubierto que el bombardeo del uranio con neutrones podía fisionarlo. (Lise Meitner, que había sido ayudante de Hahn, y su sobrino Otto Frisch conjeturaron que el núcleo de uranio había llegado realmente a escindiese en el experimento, y por eso acuñaron la palabra "fisión" para nombrar el proceso.) En el experimento se usó uranio natural, el 99 por ciento del cual está en la forma del isótopo 238. Unas siete décimas de tanto por ciento son del isótopo uranio 235, cuyo núcleo contiene tres neutrones menos.

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