Sida y sistema inmunitario

El virus del SIDA altera el crecimiento y la función de los linfocitos T4, glóbulos blancos fundamentales para el sistema inmunitario. El dominio de su modo de acción redundará en beneficio de nuevas terapéuticas.

En 1981, el Centro para el Control de las Enfermedades de Atlanta reconoció los primeros casos de una nueva enfermedad fatal, que dio en llamarse síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Sus víctimas morían de diversas infecciones y procesos malignos, entre otros, una neumonía producida por Pneumocystis carinii y el sarcoma de Kaposi, cáncer de las células que tapizan el interior de los vasos sanguíneos. Sufrían también infecciones de «oportunistas», microorganismos ubicuos que de ordinario no son patogénicos. De hecho, las infecciones y cánceres padecidos por los afectos de SIDA sólo se habían observado con anterioridad en personas nacidas con ciertos defectos de su sistema inmunitario y en pacientes cuya inmunidad había alterado la quimioterapia contra el cáncer o las drogas inmunosupresoras administradas en los trasplantes de órganos. Al parecer, el SIDA mataba a sus víctimas destruyéndoles el sistema inmunitario.

A partir de su identificación, la incidencia de la enfermedad se ha elevado vertiginosamente; sólo en Estados Unidos se registraban cerca de 14.000 casos a finales de 1985. Lo que se sabe acerca del SIDA ha aumentado en pareja proporción. Françoise Barré-Sinoussi, Jean-Claude Chermann y Luc Montagnier, del Instituto Pasteur de París, y un grupo encabezado por Robert C. Gallo, del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos, identificaron el agente causal de la enfermedad, un virus de la familia de los retrovirus. Lo lograron, independientemente, en 1983 y 1984, respectivamente. El grupo francés lo denominó LAV (siglas, en inglés, de virus asociado a una linfadenopatía) y los investigadores americanos HTLV-III (por virus T-linfotrópico humano de tipo III).

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.

Responsable: Prensa Científica, S.A. Finalidad: enviarle por correo electrónico los boletines que haya solicitado recibir. Derechos: tiene derecho a acceder, rectificar y suprimir sus datos, así como a otros derechos, como se explica en la información adicional y detallada que puede consultar en nuestra Política de Privacidad.