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1 de Septiembre de 2006
óptica

Superlentes y supermateriales

Una superlente, construida con "metamateriales" de propiedades ópticas sorprendentes y controvertidas, produciría imágenes con una resolución mejor que la longitud de onda de la luz con que se las tomase.
Hace casi 40 años, el científico ruso Victor Veselago conjeturó la existencia de un material que volvería del revés el mundo de la óptica. Haría que las ondas lumínicas parecieran propagarse hacia atrás y se comportaran de una forma contraintuitiva. Las lentes construidas con él serían de un tipo completamente nuevo, poseerían cualidades casi mágicas y sus prestaciones superarían con mucho a las de todas las lentes conocidas. Sólo había un contratiempo: ese material habría de tener un índice de refracción negativo (la "refracción" es el cambio de la dirección de propagación al pasar de un medio a otro; el índice expresa la magnitud de la desviación). Ahora bien, todos los materiales conocidos tenían índices de refracción positivos. Veselago, a pesar de años de búsqueda, no consiguió encontrar nada que poseyera las propiedades electromagnéticas necesarias; su conjetura fue cayendo en el olvido.
Un asombroso adelanto científico ha resucitado la idea de Veselago. Las propiedades electromagnéticas de casi todos los materiales derivan de las características de los átomos y moléculas que los integran. Dado que estos constituyentes poseen sólo una limitada gama de características, los millones de materiales de los que se tiene conocimiento exhiben un repertorio bastante pobre de propiedades electromagnéticas. Pero hará unos diez años, uno de los autores (Pendry), en colaboración con científicos de la compañía inglesa Marconi Materials Technology, reparó en que un "material" no tenía por qué ser una mera tableta de sustancia. Podía, por el contrario, adquirir sus propiedades electromagnéticas a partir de estructuras diminutas que creasen, colectivamente, efectos que de otro modo serían imposibles.

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