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1 de Noviembre de 1996
Psicología

Desafíos psicológicos del cáncer

Hoy día los enfermos de cáncer tienen muchas posibilidades de aliviar sus sufrimientos. Aunque tal vez no les alarguen la vida, las nuevas medidas sí que darán a ésta mejor calidad.
Hasta la segunda mitad de nuestro siglo era tan común la creencia de que "cáncer equivale a muerte" que los médicos solían ocultar su diagnóstico al paciente y sólo informaban a la familia. Esta, a su vez, escondía la enfermedad, como si se tratara de algo de lo que hubiera que avergonzarse. Hoy, en cambio, el estigma asociado al cáncer ha desaparecido en el mundo civilizado. A los pacientes se les da abundante información acerca de su enfermedad y hablan con total franqueza con los médicos y asistentes sobre los posibles tratamientos.
Estos cambios comenzaron en los años cincuenta, al introducirse con éxito la quimioterapia, combinada a menudo con la cirugía y la radiología, en el tratamiento de varios tipos de cáncer, sobre todo en casos de leucemia grave y de enfermedad de Hodgkin en niños y adolescentes. Algunos de los que primero se beneficiaron de estos adelantos se sen­tían a veces "culpables de sobrevivir" --con un complejo parecido al de los supervivientes del holocausto nazi-- no acabando de entender por qué ellos se habían librado de lo que tantísimos otros no se habían podido librar. Tales sentimientos son mucho menos frecuentes hoy, cuando, sólo en los EE.UU., hay más de ocho millones de personas que han sobrevivido a un cáncer.

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