Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Noviembre de 1996
Oncoterapia

Tratamientos alternativos del cáncer

No hay bálsamos mágicos. Algunos regímenes, sin embargo, mejoran la calidad de vida de los pacientes.
La terapia habitual del cáncer suele resultar dolorosa y debilitante. Con harta frecuencia es ineficaz o prolonga la supervivencia sólo por un breve intervalo de tiempo. No debe sorprendernos, pues, que los que se enfrentan a la perspectiva del dolor y de la muerte se sientan atraídos por terapias alternativas que se presentan como más suaves, más eficaces o ambas cosas a la vez. Ahora bien, la decisión de escoger las terapias alternativas plantea el más agudo de los dilemas para los pacientes, porque las opciones que se apartan de las líneas tra­dicionales no han resistido los procedimientos de evaluación habituales, y sí pueden acabar resultando caras, inútiles o incluso perjudiciales, acortando las vidas en vez de alargarlas.
Es difícil conocer cuántos pacientes se decantan por la medicina alternativa. Los estudios han arrojado cifras de entre el 15 y el 25 por ciento. Tales números pecan sin du­da por defecto; al menos el 30 por ciento de los pacientes abordados declinaron participar en la encuesta. Dato interesante: unas tres cuartas par­tes de los que recurrían a la medicina alternativa dijeron no haber informado a sus médicos, y la gran mayoría continuaba recibiendo un tratamiento ortodoxo. Malcom L. Bridgen, de la empresa farmacéutica Metro-McNair, ha estimado que aproximadamente la mitad de los pacientes con cáncer buscan esas terapias.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.