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1 de Marzo de 2017
Medioambiente

Ecologismo progresista, ecologismo conservador

¿Habría más gente preocupada por el entorno si la conservación de la naturaleza se enfocase hacia el pasado?

AMANDA MONTAÑEZ (gráfico); FUENTE: «PAST-FOCUSED ENVIRONMENTAL COMPARISONS PROMOTE PROENVIRONMENTAL OUTCOMES FOR CONSERVATIVES», MATTHEW BALDWIN Y JORIS LAMMERS EN PROCEEDINGS OF THE NATIONAL ACADEMY OF SCIENCES USA, VOL. 113, N.o 52; 27 de DICIEMBRE DE 2016.

Las personas de ideología conservadora se muestran más receptivas al ecologismo tras ver mensajes sobre el cambio climático basados en la nostalgia, según un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Con el objetivo de evaluar la sensibilidad de las personas hacia la conservación del entorno en función de cómo se les presentase el problema, dos investigadores de la Universidad de Colonia llevaron a cabo varios experimentos con individuos que se definían a sí mismos como progresistas o como conservadores. En uno de ellos los participantes recibieron 50 céntimos de dólar que debían repartir entre dos organizaciones ficticias dedicadas a la lucha contra el cambio climático: una que insistía en que había que prevenir la degradación futura del planeta, y otra que ponía el énfasis en la restauración de una Tierra pasada y más sana. En todas las pruebas, los conservadores se mostraron más dispuestos a abrazar el ecologismo cuando el mensaje hacía hincapié en el pasado; en particular, donaron más a la organización que enfocaba el asunto de dicha manera.

Matthew Baldwin, coautor del artículo, atribuye el resultado al valor intrínseco que el conservadurismo otorga al pasado. Según él, estos experimentos demuestran el poder que tiene la contextualización a la hora de perfilar cómo reaccionan las personas ante la información que reciben.

Otros expertos ponen en duda que el hallazgo vaya a materializarse en cambios de actitud. Riley Dunlap, sociólogo ambiental de la Universidad estatal de Oklahoma, reconoce que el estudio está bien diseñado, pero no cree que modificar el contexto de los mensajes sobre el cambio climático vaya a influir en las personas de tendencia conservadora, sobre todo teniendo en cuenta el alto grado de polarización de la sociedad actual: «Hoy un buen conservador ha de ser escéptico sobre el cambio climático. El calentamiento global se ha unido a Dios, las armas, la homosexualidad, el aborto y los impuestos. Es una parte más de esa ideología».

Con todo, Baldwin cree que abordar el cambio climático como un problema de mercadotecnia en vez de como un asunto político puede ser clave para salir del atolladero: «Si quieres vender un producto, has de pensar en quién es tu público y promocionarlo en función de esa audiencia. [Mis colaboradores y yo] no creemos que la ciencia sea tan diferente».

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