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  • Investigación y Ciencia
  • Julio 1996Nº 238

Fisiología

La preparación del atleta olímpico

La ciencia y la técnica aplicadas al deporte posibilitan que los competidores de elite superen los estrechos márgenes necesarios para subir al podio de los vencedores.
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Recuerda la leyenda que, en la Grecia clásica, cierto atleta olímpico se propuso llegar a ser la persona más fuerte del mundo. Cada mañana, Milón de Crotona (arriba) agarraba una ternera, la alzaba sobre su cabeza y recorría así el establo. Al par que crecía el animal, crecían las fuerzas de Milón, hasta que logró levantar en peso la ya oronda vaca.
Milón, pentacampeón en el deporte de la lucha, intuyó lo que hoy día constituye uno de los postula­dos básicos de la ciencia aplicada al deporte. El entrenamiento progresivo de la resistencia, forzando los mús­cu­­los con cargas crecientes, es algo que conocen perfectamente los más de 10.000 atletas que, procedentes de 197 países, participarán este mes de julio en la olimpiada de Atlanta, que coincide además con el centenario de los Juegos Olímpicos de los tiempos modernos.

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