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Actualidad científica

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  • Investigación y Ciencia
  • Diciembre 2000Nº 291

Evolución

La evolución biológica, su ritmo y predicción

La evolución puede ser muy rápida y la trayectoria seguida, repetirse. Nos lo demuestran las clinas, que nos permiten predecir las respuestas adaptativas ante perturbaciones naturales o antropogénicas.
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La selección natural, mecanismo motor de la evolución biológica, se basa en la reproducción diferencial de los individuos integrantes de una población. Débese tal disparidad en el éxito reproductor a la distinta capacidad de los componentes de la población para sobrevivir y perpetuarse. El origen de esas diferencias se halla en las mutaciones, que son cambios originados de forma aleatoria en el genoma. Mutaciones producidas, además, por causas independientes del efecto ejercido en las características de los organismos. Porque existe plena independencia entre las causas y los efectos de las mutaciones decimos que éstas son aleatorias.
Las variaciones a que las mutaciones dan lugar se inscriben en una triple categoría, a saber, deletéreas, beneficiosas o neutras. Llamamos deletéreas a las variaciones -y por ende a las mutaciones causantes de las mismas- que merman la capacidad de supervivencia o de reproducción de los organismos donde se manifiestan. Cuando tal ocurre, lo más probable es que la selección acabe por eliminarlas, pues sus portadores tendrán menos posibilidades de dejar descendientes que los demás organismos de su población. Son neutras las variaciones que ni aumentan ni disminuyen la probabilidad de supervivencia y reproducción de sus portadores. En este caso, su destino final depende del azar, que las eliminará de la población donde han aparecido o las fijará en ella. Las variaciones que reportan un efecto beneficioso para los organismos constituyen la materia prima de la evolución por selección natural. Tales mutaciones incrementan la probabilidad procreadora de sus portadores, lo que significa que las características resultantes aumentan su frecuencia y pueden llegar a fijarse en la población.

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