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Actualidad científica

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  • Investigación y Ciencia
  • Enero 2003Nº 316

Vulcanología

De las profundidades de la tierra a las profundidades del sistema solar

La investigación de los gases nobles guardados en las rocas del interior de la Tierra informa acerca de los primeros tiempos del sistema solar.
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La Tierra es la parte del sistema solar que nos proporciona la mayor parte del material para las investigaciones geoquímicas en el laboratorio. El problema estriba en que las pruebas que con mayor facilidad se consiguen pertenecen a la superficie, que poca información aporta acerca de la composición media de la Tierra. La corteza de ésta viene a ser una "espuma", bastante peculiar, muy heterogénea, que se separó pronto del manto terrestre y lleva más de cuatro mil millones de años sometida a variadas influencias. Hay que mencionar, por un lado, la descomposición debida a la interacción con las sustancias atmosféricas (el agua, el dióxido de carbono y el nitrógeno), que ha hecho que el manto terrestre "exude" en la atmósfera e hidrosfera; por otra parte, se acumulan en la corteza terrestre elementos incompatibles que no casan bien, debido al tamaño de sus iones o a su carga eléctrica, con los minerales del manto (el olivino o el piroxeno, por ejemplo; véase el recuadro "Xenolitos") y que salen de éstos sobre todo por fundición.
Para reconstruir la composición originaria de la Tierra precisamos también, por consiguiente, datos sobre el interior terrestre. Pero, ¿cómo podemos obtenerlos? Aquí nos ayuda la naturaleza. El vulcanismo arroja a la superficie rocas del interior terrestre.

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