Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Abril 2011Nº 415

Espacio

Satélites para todos

Diminutas cápsulas espaciales ponen la experimentación en órbita al alcance de los grupos de investigación más modestos.
Menear
Desde que el Sputnik inaugurase la era espacial, hace ya más de cincuenta años, el cielo ha pertenecido a las grandes instituciones. Los miles de satélites lanzados desde entonces han sido casi siempre el fruto de vastos proyectos financiados por gobiernos y corporaciones. Las sucesivas generaciones de naves espaciales se han ido complicando y encareciendo a lo largo de las últimas décadas. Su diseño ha llevado cada vez más tiempo y han exigido una costosa infraestructura de lanzamiento, complejas estaciones de seguimiento, especialistas y centros de investigación.
En los últimos años, sin embargo, los avances en electrónica, energía solar y otras áreas han logrado reducir el tamaño de los satélites hasta un grado inconcebible. Los CubeSat, un nuevo tipo de satélites, han permitido simplificar y tipificar el diseño de cápsulas espaciales diminutas. Los gastos de desarrollo, lanzamiento y operación de uno de ellos no superan los 100.000 dólares; una fracción mínima del presupuesto de cualquier misión de la NASA o de la Agencia Espacial Europea.

Puede conseguir el artículo en: