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1 de Noviembre de 1998
Medicina

Efectos de la ingravidez sobre el cuerpo humano

Los efectos del viaje espacial sobre el organismo semejan achaques propios del envejecimiento. Del estudio del comportamiento de los astronautas sale beneficiada la asistencia médica en órbita y en tierra firme.

Cuando Valery Polyakov saltó de su cápsula Soyuz el 22 de marzo de 1995, tras superar un récord mundial de 438 días de permanencia en la estación Mir, demostraba, con su salud esplendorosa, que los seres humanos podían vivir y trabajar en el espacio durante meses. Pero no siempre estuvo claro que eso fuera cierto.

En 1951, más de 10 años antes del primer vuelo corto de Yuri Gagarin (108 minutos), Scientific American publicó un artículo de Heinz Haber, de la Escuela de Medicina de Vuelo del Ejército del Aire, en el que se especulaba con los efectos médicos de los viajes espaciales y, en particular, con la ingravidez. Algunas de sus predicciones, así la aparición de mareos en el despegue, se han confirmado. Pero no otras; por ejemplo, la idea de que los tripulantes se sentirían cual si se movieran a trompicones hacia delante y hacia atrás o que, de repente, empezarían a girar durante el vuelo normal en el espacio.

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