Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

El mito de la autoestima

Fomentar la autoestima no mejora el rendimiento académico ni desalienta la mala conducta.

Existe la creencia de que la autoestima desempeña un papel fundamental en la salud psicológica. Ello explica nuestro interés en salvaguardarla y reforzarla. EE.UU. y otros países, sin embargo, van un poco más lejos: consideran la opinión favorable de uno mismo la principal fuente psicológica de toda clase de efectos beneficiosos. Este principio entraña un corolario: a saber, que en la falta de autoestima enraízan males y disfunciones individuales y, por tanto, sociales. Esa concepción ha fundamentado, durante decenios, un ambicioso programa de acción social, articulado a través de numerosas campañas que pretendían potenciar la autoestima de los ciudadanos.

Veamos lo ocurrido en California en la segunda mitad del decenio de los ochenta. Acicateado por John Vasconcellos, miembro de la cámara regional, el gobernador George Deukmejian creó una "fuerza especial", cuya misión era fomentar la autoestima y la responsabilidad, personal y social. Vasconcellos argüía que al reforzar la autoestima en los jóvenes, disminuirían la delincuencia, los embarazos en adolescentes, el consumo de drogas, el fracaso escolar y la contaminación ambiental. Pensaba incluso que su plan contribuiría en el futuro a equilibrar los presupuestos del estado, esperanza que fundaba en la observación de que las personas con mayor autoestima obtenían mayores ingresos y, en consecuencia, abonaban más impuestos. Entre otras acciones, la fuerza especial encargó a una comisión de expertos la revisión de la bibliografía al caso. Los resultados se publicaron en 1989 en La importancia social de la autoestima. Concluían que "un gran número, por no decir la mayor parte, de los problemas que plagan la sociedad hunden sus raíces en la escasa autoestima de una fracción notable de la población". Poco era, en realidad, lo que el informe contenía en respaldo de tal afirmación.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.