Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

El yoyó moderno entraña mayor complejidad de la que aparenta. Bordes lastrados y ejes refinados aprovechan la física del momento angular para hacer posible toda suerte de trucos y tretas.

Se conocía en China y Grecia hace más de dos milenios. Luego, se abrió camino hacia Europa; al llegar el siglo XVIII, aquel curioso chisme ya se había convertido en uno de los juaguetes favoritos de la aristocracia.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.