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  • Investigación y Ciencia
  • Enero 1996Nº 232
Ciencia y sociedad

Astronomía

Enanas marrones. Teide 1

Teide 1 es el nombre que ha recibido la primera estrella enana marrón detectada, descubierta en el cúmulo de las Pléyades. Son objetos gaseosos autogravitantes, pero cuya reducida masa impide la fusión de su hidrógeno.

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Durante décadas se ha especulado sobre la existencia de enanas marrones, cuerpos celestes que podrían constituir un eslabón entre las estrellas de menor masa y los planetas gigantes, como Júpiter, cuya masa es aproximadamente una milésima de la que posee el Sol. No hay razón para pensar que tales objetos subestelares no puedan formarse libremente en el espacio siguiendo un proceso similar al del nacimiento de las estrellas: resultado, pues, del colapso gravitatorio y fragmentación de nubes de polvo y gas. Sin embargo, a pesar de las muchas búsquedas realizadas, no ha podido demostrarse todavía su existencia.

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