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Actualidad científica

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  • Investigación y Ciencia
  • Enero 1996Nº 232

Geología

Los acuíferos kársticos españoles

Las calizas y dolomías constituyen acuíferos kársticos que deben desempeñar un papel relevante en la gestión de los magros recursos hídricos de que dispone España.
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La sequía que padece nuestra nación hace imperioso el conocimiento de todos los recursos hídricos disponibles. Los acuíferos kársticos son uno de ellos. Los acuíferos kársticos españoles reúnen unos 20.000 hectómetros cúbicos al año. Su contribución al abastecimiento de las demandas totales de agua resulta muy considerable, aunque puede extraérseles mayor rendimiento si se crearan, o mejoraran, los sistemas de captación y regulación.
El karst presenta una gran diversidad morfológica. En su aspecto externo se nos ofrece en forma de dolinas, uvalas, poljes y cañones. Por dentro, lo constituyen cavidades, conductos, estalactitas y estalagmitas; formas mixtas son las simas y las surgencias, que conectan el exterior con el interior. Ciertas notas características, además, acompañan al karst: no suele haber cursos de agua permanentes en su exterior, la circulación del agua en el subsuelo es muy activa y en los bordes de los macizos surgen manantiales de caudales variables en el tiempo y en el espacio.

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