Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Enero 1996Nº 232

Ingeniería óptica

Memorias holográficas

Al cabo de más de treinta años, los investigadores están a punto de utilizar hologramas para almacenar datos en unas memorias que conjugan rapidez y vasta capacidad.
Menear
A lo largo de los 15 últimos años, el almacenamiento de datos por medios ópticos ha constituido uno de los puntos brillantes de la técnica. Los discos compactos, por ejemplo, dominan el mercado de las grabaciones musicales, amén de ser el soporte típico de las publicaciones multimedios, que combinan textos, imágenes y sonidos. Entre los productos multimedios disponibles en disco compacto para ordenadores personales se cuentan videojuegos, revistas profesionales, enciclopedias y mapas.
No cabe duda de que las memorias ópticas almacenan cómodamente y a bajo precio cantidades ingentes de información digitizada. Un solo disco compacto puede dar cabida a unos 640 millones de octetos, suficientes para registrar una hora y cuarto de música de alta fidelidad o para más de 300.000 páginas de texto mecanografiado a doble espacio. Pese a ello, todo parece indicar que estas grandes memorias han estimulado la demanda de soportes aún más económicos y de mayor capacidad. Los directivos de la industria de espectáculos querrían poder registrar una o más películas de cine en un solo disco óptico del tamaño de un CD, y tan grande es la necesidad de almacenar datos en ciertos hospitales y asesorías jurídicas, en organismos gubernamentales y bibliotecas, que ha sido preciso recurrir a sistemas multidisco.

Puede conseguir el artículo en: