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Dormir para hallar la solución

Reactivar durante el sueño el recuerdo de los problemas ayuda a resolverlos.

THOMAS FUCHS

Cuando uno anda enfrascado en un problema, a veces lo mejor es dejar de pensar en él, por lo menos de forma consciente. Las investigaciones han demostrado que tomarse un respiro o consultarlo con la almohada ayudan a que el cerebro encuentre el camino a una solución. Ahora un nuevo estudio ahonda en ese efecto, denominado incubación, al usar estímulos sonoros para que la mente durmiente se centre en un problema.

Cuando dormimos, algunas partes del cerebro rememoran ciertos recuerdos, cosa que los consolida y los transforma. Hace una década se creó una técnica, la reactivación selectiva de la memoria, destinada a reforzar recuerdos escogidos: cuando uno de ellos se vincula con un sonido y este se reproduce después durante el sueño, ese recuerdo se reactiva. En un estudio publicado el pasado noviembre en Psychological Science, se analizó si evocar el recuerdo de un acertijo durante el sueño mejoraría su resolución.

Unos 60 participantes acudieron al laboratorio antes y después de dormir una noche. En la primera sesión intentaron resolver acertijos espaciales, verbales y conceptuales, durante cada uno de los cuales escuchaban de fondo un clip musical distinto, hasta que se toparon con media docena que no podían resolver. Aquella noche portaron unos electrodos que detectaban el sueño de ondas lentas, o no REM (la fase más profunda y que puede ser importante para la consolidación de la memoria). Durante este un aparato reproducía los sonidos asignados a tres de los seis acertijos irresolutos. Al día siguiente, de vuelta al laboratorio, los participantes intentaron resolverlos de nuevo. (Cada probando repitió el experimento a la noche siguiente con una serie distinta de acertijos.) En suma, resolvieron el 32 por ciento de los acertijos estimulados por los sonidos, en contraste con el 21 por ciento de los no inducidos, lo que supone un 50 por ciento más de éxito.

Los investigadores «optaron por unas tareas que exigían mucho procesamiento complejo y, sorprendentemente, descubrieron efectos notables en todos esos problemas», afirma Penny Lewis, psicóloga de la Universidad de Cardiff, que no participó en la investigación. «Estos resultados son magníficos. Ahora necesitamos, en primer lugar, intentar entenderlos mediante su repetición; y, segundo, averiguar los procesos esenciales sobre los que se está influyendo.»

Además de aportar nuevos indicios de que el ser humano reorganiza los recuerdos en el curso del sueño, la investigación puede tener implicaciones prácticas. «Tal vez en el futuro la reactivación selectiva de la memoria durante el sueño nos ayude a resolver nuestros problemas», afirma la autora principal Kristin Sanders, quien durante el trabajo era estudiante de grado en la Universidad del Noroeste. La técnica de monitorización del sueño es cada vez más accesible, e incluso, sin artilugios, los que se enfrenten a problemas importantes pueden centrarse en ellos antes de ir a la cama.

Aun así, no será un remedio mágico; la gente tendrá que hacer sus deberes y asimilar mentalmente las partes del rompecabezas. «Con esta técnica nadie descubrirá una cura para el cáncer, si no sabe nada de la enfermedad», aclara Sanders.

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