Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

La dinámica del discurso de odio en Internet

Un nuevo análisis revela por qué los métodos actuales para erradicar contenidos violentos en línea no funcionan y propone cuatro estrategias para combatir la intolerancia en Internet.

Un trabajo ha revelado que, en Internet, los grupos que promueven mensajes violentos o intolerantes se encuentran organizados en redes muy resistentes y con gran capacidad de recuperación. ¿Es posible combatir el fenómeno sin vulnerar la privacidad de los usuarios? [GETTY IMAGES/SOLARSEVEN/ISTOCK]

¿Cómo se mantiene el ecosistema de odio en las redes sociales? ¿Qué medidas pueden tomarse para reducir su presencia? En un cautivador trabajo reciente, el físico de la Universidad de Washington Neil Johnson y sus colaboradores han abordado tales cuestiones. Los autores arrojan luz sobre la estructura y la dinámica de los grupos que esparcen mensajes de odio en Internet y, a partir de ello, proponen cuatro estrategias para reducir los contenidos violentos e intolerantes en las redes sociales.

Vivimos en una era de elevada interconexión digital. Como consecuencia, las opiniones compartidas en una cierta región geográfica no permanecen localizadas en ese sitio, sino que se propagan con rapidez por todo el mundo gracias a las redes sociales. Esa alta velocidad de difusión facilita que quienes propugnan un discurso de odio divulguen sus mensajes y recluten adeptos en todo el mundo. Y si la supervisión de las redes sociales no basta para frenar el fenómeno, el ecosistema digital resultante puede convertirse en un poderoso instrumento de radicalización. Por tanto, entender los mecanismos que gobiernan la dinámica de tales comunidades se antoja clave a la hora de proponer medidas eficaces para combatirlas.

En su trabajo, Johnson y sus colaboradores examinaron la dinámica de los grupos de odio en dos plataformas, Facebook y VKontakte (una popular red social rusa), durante varios meses. Las redes objeto de análisis se definieron como páginas o grupos virtuales que congregaban a individuos con puntos de vista, intereses y propósitos declarados parecidos. Tales agrupaciones incluyen enlaces a otras con contenidos similares, de manera que los usuarios de una de ellas pueden unirse también a las demás. A través de estos vínculos, los autores cartografiaron las conexiones entre redes e indagaron de qué forma los miembros de una red acababan integrándose en otras. Dos redes se consideraban conectadas si se enlazaban mutuamente. Además, el análisis de los investigadores presentaba la ventaja de que no requería información personal de los usuarios.

 

Redes resistentes

El estudio ha revelado que, en Internet, los grupos que promueven mensajes violentos o intolerantes se encuentran organizados en redes muy resistentes y con gran capacidad de recuperación. Los usuarios no se sitúan en una localización geográfica específica, sino que se interconectan a escala mundial mediante «autopistas» que facilitan la propagación de su discurso en diferentes países, continentes e idiomas.

Si dichas redes sufren un ataque (como ocurre cuando, por ejemplo, los administradores de la red social eliminan un grupo), rápidamente se reconectan y se autorreparan. Y gracias a los usuarios que comparten, aparecen fuertes vínculos entre ellas que los autores comparan a enlaces químicos covalentes. En algunos casos, dos o más redes pequeñas pueden unirse para dar lugar a otra mayor, un proceso que los investigadores asemejan a la fusión de núcleos atómicos. A partir de un modelo matemático, el trabajo ha llegado a la conclusión de que vedar contenidos violentos o intolerantes en una sola red social exacerba el ecosistema de odio y promueve la creación de nuevas redes que la vigilancia de la plataforma ya no puede detectar y donde los mensajes de odio crecen sin control.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.