Ciencia para todos

La ciencia se construye más a partir de procesos caóticos y humanos que de momentos eureka. El debate científico llega al Twitter, los blogs y las wikis.

GETTY IMAGES

Los debates científicos suelen llevarse a cabo a puerta cerrada: en laboratorios, en revistas de distribución limitada o en los pasillos de congresos a los que asisten solo unos pocos investigadores especializados. Pero en mayo, todos fuimos testigos de tres debates académicos que se ventilaron en público, en gran parte a través de Twitter, blogs y wikis. Los episodios han animado a los partidarios del movimiento «ciencia abierta», pero algunos críticos temen que los debates puedan rebajarse a cacofonía. Sea como sea, estas historias ilustran un hecho claro: habitualmente la ciencia se construye más a partir de procesos caóticos y humanos que de momentos eureka.

Primero fue «#arseniclife», que empezó con un estudio polémico, publicado en la edición en línea de Science, que sugería que algunas bacterias construían su ADN con arseniato en lugar de fosfato. Los científicos enseguida trataron de encontrar fallos en los métodos de la investigación a través de blogs y de Twitter (de aquí el polémico apodo, tomado de la practica de categorizar los mensajes con etiquetas precedidas del símbolo #, o hashtags); el debate se recuperó en la versión en papel de Science, que tomó la sorprendente iniciativa de publicar ocho duras críticas de su propio artículo en mayo. Mientras tanto, en Nature, la habitual revisión por pares también había pasado a la esfera publica. Normalmente, los revisores mantienen su identidad en secreto, pero uno de ellos la reveló en Internet, afirmando que se sintió «desesperadamente disgustado» cuando la revista publicó un estudio sobre tasas de extinción que él había criticado.

También en mayo, Nature Genetics publicó en línea los resultados de un experimento para someterlo a debate científico abierto. Un equipo de investigadores que escribía un artículo sobre la mejor forma de hacer seguimientos de nuevas hipótesis biológicas surgidas de la genómica pidió opiniones en un foro de Internet. También dejaron abierto el proceso de redacción en Wiki-Genes, una página web colectiva. ¿Tuvo éxito el experimento? Nature Genetics pareció quedar satisfecha: publicó un editorial indicando que la discusión había sido tan exhaustiva que podía procederse a la publicación «sin necesidad de más revisión supervisada por pares». Sin embargo, el doctorando Giovanni Marco DallOlio, que había participado en la discusión, objetó que «no incluyeron casi nada de lo que se aportó en la wiki». Escribió, por supuesto, esa crítica en su blog.

Puedes obtener el artículo en...

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.

Responsable: Prensa Científica, S.A. Finalidad: enviarle por correo electrónico los boletines que haya solicitado recibir. Derechos: tiene derecho a acceder, rectificar y suprimir sus datos, así como a otros derechos, como se explica en la información adicional y detallada que puede consultar en nuestra Política de Privacidad.