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1 de Octubre de 2011
Evolución humana

El origen de la longevidad

En los ancianos puede radicar el éxito de nuestra especie.

PORTIA SLOAN ROLLINGS (ilustración); fuente: «Older Age Becomes Common Late in Human Evolution», por Rachel Caspari y Sang-Hee Lee, en PNAS, vol. 101, núm. 30; 27 de julio de 2004

En síntesis

Hoy las personas suelen vivir lo bastante como para llegar a abuelos, pero no siempre fue así. Estudios recientes de dientes fósiles indican que los abuelos escaseaban en las poblaciones antiguas, como los australopitecinos y neandertales. Se hicieron abundantes hace unos 30.000 años, según demuestran los restos de los primeros europeos modernos.

El ascenso del número de ancianos habría contribuido a la expansión de nuevos tipos de herramientas y formas de arte que se produjo en Europa por aquella época. También explicaría por qué los humanos modernos tuvieron éxito y lograron desplazar a otros grupos arcaicos, como los neandertales.

En el verano de 1963, cuando tenía seis años de edad, mi familia viajó desde Filadelfia a Los Ángeles para visitar a la familia de mi madre. Ya conocía bien a mi abuela porque había ayudado a mi madre en el cuidado de mis dos hermanos gemelos, 18 meses más jóvenes que yo, y también de mí. Cuando no estaba con nosotros, mi abuela vivía con su madre, a la que vi por primera vez ese verano. Mi familia es bastante longeva. Mi abuela nació en 1895, y mi bisabuela, en 1860; ambas vivieron casi 100 años. Estuvimos con las dos matriarcas durante varias semanas. A través de sus historias, conocí mis raíces y mi posición en la red de relaciones sociales que abarca cuatro generaciones. Sus recuerdos me ayudaron a entender el modo de vida al final de la Guerra Civil y en la etapa de reconstrucción, y supe cómo mis antepasados perseveraron y afrontaron las dificultades.

Mi historia no es única. Los ancianos desempeñan un papel fundamental en las sociedades humanas de todo el planeta. Transmiten conocimientos y proporcionan ayuda social y económica a las familias de sus hijos y de otros parientes. En la época actual, la mayoría de las personas viven lo suficiente como para convertirse en abuelos. Pero ello no siempre fue así. ¿Cuándo aumentó el número de abuelos? ¿Cómo influyó su presencia en la evolución humana?

Las investigaciones que he realizado junto a otros nos llevan a pensar que los individuos de mayor edad no se hicieron abundantes hasta un momento reciente de nuestra prehistoria. El cambio se produjo cuando aparecieron los comportamientos típicamente modernos, entre ellos, la dependencia de un sistema de comunicación simbólica que permite el lenguaje y las manifestaciones artísticas. Estos descubrimientos indican que la prolongación de la vida hasta una edad avanzada ejerció una gran influencia en el tamaño de la población, en las interacciones sociales y en la genética de los primeros grupos de humanos modernos. También explica por qué estos grupos tuvieron más éxito que otros humanos arcaicos, como los neandertales.

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