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1 de Agosto de 1998
Física

Gradiometría de gravedad

Una técnica de navegación, otrora secreta, que empleaban los submarinos con misiles nucleares les vale ahora a los geólogos para buscar recursos escondidos en el subsuelo,
Durante la guerra fría, las tripulaciones de los submarinos de ambos lados del telón de acero debían guiar sus embarcaciones en la oscuridad del océano. Cierto es que siempre podían conectar sus sonares para detectar los obstáculos que hubiese delante o bajo la quilla; pero así emitían señales acústicas, esos perceptibles "pings" que enseguida les descubrían ante los enemigos. No era, pues, la forma más adecuada para un buen oficial.
Para que la navegación submarina soviética y estadounidense contase con ayudas más discretas se concibieron los gradiómetros de gravedad. Medían las variaciones minúsculas de la atracción gravitatoria causadas por las dorsales submarinas. Salvo el Octubre Rojo, el submarino de la novela de Tom Clancy, ningún navío soviético real dispuso de instrumento tan sensible. Sólo lo portaban los submarinos estadounidenses con misiles nucleares. Durante muchos años fue un secreto militar bien guardado. Ahora lo usamos geólogos civiles para precisar la localización de las bolsas de petróleo y de gas en las profundidades del subsuelo.

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