Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Junio 1990Nº 165

Astronomía

¿Qué está ocurriendo en el centro de nuestra galaxia?

Esa misteriosa región contiene antimateria, nubes radiactivas, fuentes de radiación, gas y polvo en rotación turbulenta y un invisible objeto con una potente atracción gravitatoria: un agujero negro, quizá.

Menear

En las noches claras y sin luna, la difusa luz de la Vía Láctea brilla con particular intensidad hacia la constelación de Sagitario. Desde hace años, los astrónomos sabían, apoyados en la distribución de grupos de estrellas y en mediciones de los movimientos estelares, que los objetos de nuestra galaxia debían describir órbitas alrededor de un centro situado en esa dirección. Descubrieron también que, en la mayoría de los casos, las demás galaxias muestran especial brillo hacia el centro porque allí aumenta la densidad de estrellas. En muchas ocasiones, las regiones centrales parecen escenario de comportamientos misteriosos: generación de enormes cantidades de energía, radiaciones peculiares y otros efectos insólitos. Lo que es más, diríase que en el mismo corazón de esas galaxias residen agujeros negros, objetos de masa ingente y densidad inimaginable. ¿Podría nuestra propia galaxia albergar también uno de esos exóticos objetos en su centro?

La región central de la Vía Láctea ha mantenido fascinados a los astrónomos durante decenios. Después de todo, nuestro centro galáctico se halla a sólo 25.000 años-luz, frente a los millones de años-luz de las galaxias más próximas; por ese motivo depositaron en esa región razonables esperanzas en lo concerniente a su observación y mejor conocimiento. Pero pasó mucho tiempo antes de poder contemplar, de manera directa, el centro de la galaxia y conocerlo, porque está envuelto en grandes nubes de gas y polvo, muy densas.

Puede conseguir el artículo en: