Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Noviembre de 1983
Meteorología

La atmósfera

Su actividad dinámica sirve para redistribuir la energía de la radiación solar recibida por la Tierra. Los modelos de esta actividad ayudan a explicar los climas del pasado y predecir el tiempo y climas del futuro.

La atmósfera es el fluido que mantiene en funcionamiento la máquina térmica terrestre. La mayor parte de la energía radiante que llega procedente del Sol se convierte en energía térmica atmosférica antes de ser devuelta al espacio en forma de radiación infrarroja. Los vientos la redistribuyen y, al hacerlo, la disipan en mayor proporción que la acción conjunta de las corrientes oceánicas, las mareas, la deriva continental y la convección del manto terrestre. Las fluctuaciones del sistema atmosférico a corto plazo (el tiempo) y las del tiempo promedio en plazos más largos (el clima) desempeñan un papel importante en la historia terrestre.

La composición actual de la atmósfera guarda poca relación con la que tenían las nubes de gas y polvo de las que se formó. Los constituyentes del aire reflejan más bien una compleja historia de reacciones entre los elementos volátiles y el polvo de la primitiva nebulosa solar, el magma expulsado del manto terrestre, las rocas de la corteza, los océanos y la biosfera.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.