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1 de Mayo de 2001
Medicina

Anatomía de larga vida

Si los seres humanos hubieran sido construidos para perdurar, tendríamos un aspecto muy diferente. Por dentro y por fuera seríamos muy otros, si la evolución hubiera diseñado el cuerpo humano para funcionar como la seda no sólo en la juventud sino

PATRICIA J. WYNNE

En síntesis

Al avanzar la edad, nuestras articulaciones y otros elementos anatómicos se deterioran y contribuyen a los problemas de salud habituales en la vejez.

Ello se debe al diseño concreto del cuerpo humano, que la evolución ha favorecido para vivir lo suficiente para reproducirnos y criar a la descendencia, pero no para vivir en un estado de salud perdurable.

En el presente artículo se analiza cómo sería el cuerpo humano de haber sido diseñado para una vida mucho más larga y sana.

Discos herniados, huesos frágiles, caderas fracturadas, ligamentos rotos, venas varicosas, cataratas, sordera, hernias y hemorroides: he aquí la lista de disfunciones corporales, todas demasiado familiares, que nos invaden cuando nuestra edad se alarga. ¿Por qué decaemos precisamente cuando alcanzamos lo que debería ser el mejor momento de la vida? La máquina de nuestro cuerpo se deteriora porque no ha sido diseñada para durar mucho tiempo y porque la forzamos para que funcione cuando ya se ha cumplido, de largo, su período de garantía. Desde una óptica estética, el cuerpo humano es bello y merecedor de toda la curiosidad y admiración que despierta.

Pero, desde la perspectiva del ingeniero, es un engranaje complejo de huesos, músculos, tendones, válvulas y articulaciones, elementos directamente análogos a las frágiles poleas, bombas, palancas y bisagras de las máquinas.Cuando nos adentramos en los años post-reproductivos, nuestras articulaciones y otros elementos anatómicos quenos han servido bien, o no han causado problemas, durante la juventud, ponen de manifiesto sus imperfecciones. Su deterioro u otras circunstancias contribuyena los problemas de salud que son frecuentes en los últimos años de la vida.

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