El auténtico Dilophosaurus

El estudio más completo realizado sobre uno de los dinosaurios más icónicos de Parque Jurásico nos muestra una imagen muy diferente de la que ofrecía la película.

[CHASE STONE]

En síntesis

Uno de los dinosaurios más famosos de Parque Jurásico, el Dilophosaurus, se representó en la película como un depredador de tamaño pequeño con dos crestas en la cabeza, unas mandíbulas débiles y una membrana desplegable en el cuello. Esa imagen se basaba en parte en las pruebas paleontológicas de las que se disponía hace tres décadas.

Sin embargo, desde entonces esa visión ha cambiado notablemente gracias al descubrimiento de fósiles más completos y a los avances en los métodos de estudio paleontológicos y geológicos.

Las nuevas pruebas indican que su tamaño era mucho mayor de lo que se pensaba, y que tenía un cuerpo robusto y unas mandíbulas poderosas, rasgos que lo convertirían en el mayor depredador de su hábitat.

El sol del atardecer azotaba nuestra espalda después de haber trabajado ya un largo día en el campo. Agotados, retirábamos arena con la ayuda de palas e incluso con nuestras propias manos. Nos hallábamos en el corazón del país de los dinosaurios, en la meseta del Colorado en el norte de Arizona y en medio de la Nación Navajo. Nos habíamos desplazado al lugar para determinar la antigüedad de dos esqueletos de Dilophosaurus wetherilli descubiertos allí hacía tiempo. Ese caluroso día de junio de 2014 habíamos estado subiendo y bajando por las tierras baldías para medir los lechos de rocas y llenar la mochila con muestras geológicas. Pero en ese momento no estábamos desenterrando un nuevo dinosaurio, sino nuestra camioneta, que se había atascado en las dunas de arena y estaba hundida hasta los ejes. En lugar de la imagen de gran aventurero de las películas, la vida de campo de un científico trotamundos conlleva numerosas tareas mundanas: solicitar permisos, tomar notas, cocinar y lavar platos en el campamento, revisar los datos del día a la luz de una fogata. Nunca vemos a Indiana Jones o a Alan Grant desenterrando una camioneta atascada.

En verano de 1993, los dinosaurios y la paleontología irrumpieron en las pantallas de cine de todo el mundo. Adaptada a partir de la novela de Michael Crichton de 1990, la película Parque Jurásico hizo famosas (y también villanas) a varias especies de dinosaurios poco conocidas hasta entonces. Nombres como Velociraptor y Dilophosaurus se unieron a Tyrannosaurus y Triceratops en el lenguaje popular. Pero los dinosaurios de las películas de acción suelen ser diferentes de los animales que los científicos conocen a través de sus restos. Sin embargo, uno de los elementos que contribuyeron al éxito de la franquicia de Parque Jurásico (batió récords de taquilla en 1993 y ha vuelto a encabezar las listas en verano de 2020) fue que su narrativa incorporaba los últimos conocimientos de la paleontología y la genética. Por primera vez, Crichton y el director Steven Spielberg ofrecieron al público una imagen moderna del estudio de los dinosaurios, y su retrato como animales activos e inteligentes todavía hoy tiene repercusión.

Por supuesto, Crichton y Spielberg se tomaron algunas libertades artísticas para contar una historia convincente que dramatizaba no solo a los científicos, sino también a los dinosaurios. El animal que más se apartó de las pruebas fósiles era Dilophosaurus. En la película se representa como un animal del tamaño de un golden retriever con una membrana desplegable en el cuello y una saliva venenosa que mata a Dennis Nedry, el programador informático convertido en contrabandista de embriones de dinosaurio. Pero ¿qué aspecto tenía en realidad Dilophosaurus?

De hecho, en el momento en que entró a formar parte de la cultura popular, los científicos no tenían una imagen completa de Dilophosaurus. Sin embargo, en las tres décadas transcurridas desde su representación por Hollywood, los investigadores han recuperado fósiles muy completos de él y han analizado sus restos con métodos cada vez más refinados. Como resultado, hoy podemos reconstruir este dinosaurio con mucho detalle: su apariencia y su comportamiento, cómo evolucionó y cómo era el mundo en el que vivió. Estos descubrimientos muestran que el verdadero Dilophosaurus se parecía muy poco a su homólogo de la pantalla grande. También nos proporciona la imagen más detallada que se tiene hasta la fecha de un dinosaurio de principios del Jurásico.

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