Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Junio de 1991
Paleontología

Dinosaurios a la carrera

¿Se desplazaban estos gigantes del Mesozoico lenta y pesadamente o corrían en estampida? Técnicas basadas en la física y en la ingeniería modernas pueden darnos la respuesta.

Los elefantes no corvetean ni saltan como las gacelas. No se lo permite su tamaño. Imagínese el lector cómo debieron haberse desplazado los dinosaurios, algunos de ellos mucho más pesados que esos proboscídeos. Quizá sus patas eran demasiado débiles para soportar tan enorme peso, de modo que vivían en lagos y dependían del agua para poder flotar, según invitan a creer ilustraciones antiguas. O quizá sus extremidades poseían vigor suficiente para sostenerlos y andaban y corrían como los elefantes (o alguno de los animales modernos más atléticos), a pesar de su tamaño.

Puesto que se han extinguido, no podemos apelar a la observación directa para confirmar ni refutar ninguno de esos cuadros alternativos, pero pueden obtenerse respuestas bastante convincentes mediante la aplicación de métodos tomados de la física y de la ingeniería. Las técnicas de la construcción naval, el estudio de las fuerzas y de las tensiones en estructuras y esqueletos y la observación directa de los animales en la naturaleza nos ayudarán a entender algunas de las leyes físicas que pudieron haber gobernado el movimiento de los dinosaurios.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.