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La enfermedad de Parkinson

Aunque se desconocen las causas precisas, los datos disponibles apuntan hacia los radicales libres como los responsables principales de esta enfermedad del sistema nervioso.
Una de las escenas más emocionantes de los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996 se produjo durante la ceremonia de inauguración, antes de que comenzaran las competiciones deportivas. Muhammad Alí --antiguo campeón del mun­do de boxeo en la categoría de los pesos pesados y medalla olímpica de oro en 1960-- recogió la antorcha en el último tramo y, con manos temblorosas pero con ánimo decidido, encendió la llama olímpica. El esfuerzo evidente que tuvo que realizar recordó al mundo entero la pesada carga que la enfermedad de Parkinson y afecciones asociadas imponen sobre el sistema nervioso humano. Alí, que en su época de campeón del mundo presumía de su habilidad para "flotar como una mariposa y picar como una abeja", tenía ahora que luchar para controlar su cuerpo y mantener el equilibrio.
La afección de Alí ha subrayado la necesidad urgente de un tratamiento eficaz. No podemos afirmar que la solución esté a la vuelta de la esquina, pero podemos ofrecer una descripción del progreso considerable conseguido, que nos permite entender la enfermedad de Parkinson, sufrida por millones de personas. Aunque incompleta, esta investigación ha aportado ideas útiles no sólo para aliviar los síntomas, sino también, y esto es lo más importante, para detener el proceso subyacente

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