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1 de Enero de 1980
Genética

Reparación del material genético

Reflejando la integración existente entre los procesos básicos de la célula, los mecanismos que reparan los genes aparecen estrechamente relacionados con los procesos que originan la mutagénesis y la activación de provirus.

El material genético de todos los organismos vivos, de la bacteria al hombre, está formado por una sustancia llamada ácido desoxirribonucleico, abreviadametne ADN. Este material genético determina, en gran parte, las características del organismo. Se transmite a los descendientes y es el responsable de que éstos presenten un parecido, más o menos grande, con sus progenitores. Para que esa transmisión sea posible, hace falta que las moléculas de ADN se dupliquen y den origen a nuevas moléculas, idénticas a la parental, que son las que heredarán las células hijas. El ADN enciera, pues, una información y tiene a capacidad de autoduplicarse.

Cuando Watson y Crick descubrieron, en 1953, la estructura del ADN, fue relativamente sencillo imaginar cómo esa molécula podía poseer propiedades tan extraordinarias. En efecto, observando la estructura del ADN encontramos en ella un verdadero mensaje escrito con un alfabeto de cuatro letras: A, G, C y T. Estas letras son las iniciales de los compuestos químicos, o bases nitrogenadas, adenina y guanina (bases purínicas), citosina y timina (bases pirimidínicas). Las bases forman parte de otros compuestos más complejos, los nucleótidos, que son los eslabones de las largas cadenas que constituyen el ADN. Las bases se disponen en secuenicas (por ejemplo ATTCGAT... TGC), que determinan la estructura de las proteínas. Estas, a su vez, determinan las características del organismo (desde la fermentación del azúcar lactosa hasta tener los ojos de color marrón, por citar dos casos). Hay secuencias que no codifican ninguna proteína pero que tienen una función reguladora (verbigracia, influyen en la frecuencia con que se va a realizar la lectura del mensaje encerrado en otras secuencias).

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