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SCIENTIFIC AMERICAN, VOL. CIX, N.o 10, 6 de septiembre de 1913.

Septiembre 1963
Erich Fromm sobre Carl Jung
«Reseña de un libro: Memories, dreams, reflections, por Carl G. Jung, Pantheon Books (7,50 dólares).

Desde la infancia, la vida de Jung estuvo dominada por la búsqueda de la certidumbre. ¿Era Dios real? ¿Lo era él mismo? ¿Y la maldad? Acabó en la creencia de haber hallado una respuesta gracias a una idea: que todas sus visiones, sueños y fantasías correspondían a manifestaciones del inconsciente y que él había sido el primero en descubrir esa realidad definitiva, en rendirse a ella con pleno conocimiento y, de ese modo, en dominarla. Su autobiografía resulta esclarecedora e impresionante. Despertaría una profunda compasión, al menos en este lector, a no ser porque Jung combinaba su incapacidad para ver la verdad con un grado tal de oportunismo que, muchas veces, como héroe trágico se asemejaba al Flautista
de Hamelín. —Erich Fromm»

Septiembre 1913
Catástrofes y seguridad
«En el reciente accidente del ferrocarril de New Haven, el pesado convoy, compuesto por una locomotora y su tren, alcanzó y aplastó los dos coches cama de cola del tren que tenía delante, proyectando los pedazos en todas las direcciones junto con los inermes pasajeros. Hubo más de veinte muertos en el acto. Abundan los datos, extraídos del comportamiento de coches de acero en unas condiciones casi tan duras como esas, que demuestran que la estructura metálica habría salvado numerosas vidas, si no la mayoría, de los ocupantes de aquellos dos vagones de cola.»

Pionero de la aeronáutica
«El corresponsal en San Petersburgo del diario deportivo parisino Aero telegrafía a su periódico que Igor Sikorsky, estudiante del Instituto Politécnico de San Petersburgo, ha construido tal vez el mayor de los aeroplanos hasta hoy aparecidos. El biplano posee una envergadura de 27 metros. Se dice que el aparato ya hizo un vuelo con siete pasajeros, de 90 kilómetros de distancia y menos de dos horas de duración, a una altitud de 500 metros. Durante el viaje el piloto se turnaba en la timonera con los pasajeros, los cuales podían moverse como si estuvieran en un apartamento ciudadano. Naturalmente, en Francia esos relatos acerca de las prestaciones del aparato son recibidos con una notable incredulidad.»
El Russky Vityaz («Caballero ruso») de 1913 de Sikorsky fue el primer avión cuatrimotor del mundo. Resultó destruido ese mismo año en un accidente inesperado.

Riñón artificial
«El Times de Londres ofrece este informe acerca del Congreso Internacional de Medicina: "Una demostración que despertó un gran interés fue la del profesor [John Jacob] Abel, de Baltimore. Este presentó un nuevo e ingenioso método para extraer sustancias del torrente sanguíneo, que sin duda resultará ventajoso para el estudio de algunos de los problemas más complejos. Mediante un tubo de vidrio sujeto a la arteria principal del animal anestesiado, se hace fluir la sangre por un gran número de tubos de celoidina antes de devolverla a las venas a través de un segundo tubo de vidrio. Todas las sustancias difusibles contenidas en la sangre pasan por las capas intermedias de celoidina. De este modo, el profesor Abel ha construido lo que podría considerarse un riñón artificial".»

Septiembre 1863
Destruir las máquinas
«Si Satán, en su odio por la humanidad, se pusiera a idear la mejor manera de rebajar el valor de los salarios, no podría hallar un plan más efectivo que hacer que las turbas destruyeran las máquinas que ahorran mano de obra. Esta no para de generar riqueza, y la cantidad de ella resulta proporcional a la calidad y a la provisión de los útiles de que disponen los trabajadores para su labor. Solo con sus manos, un hombre ya produce; lo hace más con un hacha y un azadón, más aún con un caballo y un arado, y todavía más con un motor de vapor o una serrería mecánica. Cuando se genera beneficio, este se reparte entre el trabajador que faena y el dueño de los útiles o la maquinaria. El precio de la mano de obra en Inglaterra y Estados Unidos se ha multiplicado varias veces desde la invención de la máquina de vapor, la hiladora y la desmotadora de algodón y el telar mecánico.»

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