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1 de Agosto de 1991
Medicina

Cirugía con láser

El láser, herramienta precisa, poderosa y delicada, está aumentando su importancia en el campo de la medicina. Estas cuchillas de luz permiten manipular lo mismo una célula que un órgano entero.

El láser es un eficaz escalpelo. No saja cuanto le sale al paso. Actúa de forma tan selectiva, que lo mismo penetra en el interior de una célula, que se adentra en un órgano dejando intacto lo demás, proeza inalcanzable por cualquier bisturí. El refinamiento de su precisión en los últimos 30 años ha permitido ampliar las aplicaciones médicas del láser, desde sus comienzos en que se aprovechaba el calor generado por el haz lasérico para destruir el tejido. Los efectos térmicos siguen hoy constituyendo la razón principal de su uso médico, pero empiezan a abrirse camino en el diagnóstico y la terapia otros efectos ajenos al calor. Además de calentar los tejidos, los fotones del haz del láser desencadenan reacciones químicas, rompen los enlaces atómicos que mantienen unidas a las moléculas y crean ondas de choque.

Podríamos citar muchas y dispares aplicaciones biomédicas del láser; por citar algunas: limpieza de la luz de las arterias, disgregación de cálculos renales, eliminación de cataratas e incluso alteración del material genético. Con el láser extraemos información del funcionamiento interno de las células, cuyo interés no se ciñe a la biología, sino que redunda en beneficio de la medicina.

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