Mares extraterrestres

La mayor masa líquida de Titán es tan profunda que cubriría un rascacielos.

Imágenes infrarrojas de Titán compuestas a partir de 13 años de observaciones de la sonda Cassini, de la NASA. [NASA, LABORATORIO DE PROPULSIÓN A CHORRO (JPL), INSTITUTO DE TECNOLOGÍA DE CALIFORNIA, UNIVERSIDAD DE NANTES Y UNIVERSIDAD DE ARIZONA]

Titán, la luna de Saturno, es el único lugar conocido del sistema solar que —aparte de la Tierra— conserva lagos y mares en su superficie. Estos siempre han despertado enorme curiosidad entre los científicos, quienes ahora han realizado cálculos para estimar la profundidad de la mayor masa líquida de Titán: el mar del Kraken, compuesto por una gélida mezcla de metano, etano y nitrógeno.

A partir de un nuevo análisis de los datos de radar tomados por la sonda Cassini en agosto de 2014, los investigadores han calculado la profundidad de una parte del mar del Kraken donde fue posible detectar el fondo marino, así como la de otras en las que no lo fue. Allí donde se encontró un lecho (en un gran estuario situado al norte), algunas señales se reflejaron en la superficie mientras que otras penetraron en el líquido y rebotaron en el fondo marino, explica Valerio Poggiali, planetólogo de la Universidad Cornell. Esos ecos revelaron que la profundidad en esa zona era de hasta 85 metros, anuncian Poggiali y sus colaboradores en Journal of Geophysical Research: Planets. En cambio, en la parte central y occidental del mar no se detectó ningún eco del fondo marino. Según los autores, ello sugiere que el centro del mar del Kraken podría tener entre 100 y más de 300 metros de profundidad.

«Es emocionante poder hacer batimetría [medir la profundidad] en una luna del sistema solar exterior», señala Elizabeth Turtle, planetóloga del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins que no participó en el estudio. Los resultados son «muy informativos y aportan datos que ayudarán a entender Titán y a planificar las misiones que mandemos allí», añade.

Mar del Kraken. [NASA, JPL-CALTECH, AGENCIA ESPACIAL ITALIANA Y USGS]


Los investigadores advierten de que el hecho de que algunas señales no rebotaran podría no deberse a una gran profundidad, sino a que el líquido absorbió las señales del radar, lo que implicaría que las suposiciones sobre su composición no son correctas. De acuerdo con los datos empleados por los autores, el mar del Kraken parece estar formado en un 70 por ciento por metano líquido, en un 16 por ciento por nitrógeno líquido y en un 14 por ciento por etano líquido a una temperatura de 182 grados Celsius bajo cero. Cuando Cassini lo sobrevoló, las olas apenas se alzaban unos milímetros sobre la superficie.

Tales mediciones batimétricas son clave para los proyectos que diseñan submarinos robóticos u otros aparatos destinados a surcar los lagos y los mares de Titán, señala Steven Oleson, ingeniero del Centro de Investigación Glenn de la NASA que tampoco participó en el estudio. Él y otros expertos han efectuado diseños preliminares de un instrumento de este tipo, aunque por ahora ninguna de las misiones que contempla la NASA incluye un submarino robótico. Conocer el mar del Kraken es esencial para entender Titán: el mar contiene en torno al 80 por ciento del líquido que hay en la superficie del satélite y abarca unos 500.000 kilómetros cuadrados, una superficie mayor que la del mar Negro.

Puedes obtener el artículo en...

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.